Biblioteca OnlineVariantes de la conducta sexual

Homosexualidad: “enfoques sexosoficos y sexologicos”

Por Emilia Amarilla
Egresada del Curso de Formación en Sexualidad de AASES

INTRODUCCION:

¿Que es la Homosexualidad?
¿Es una orientación sexual? ¿Es una enfermedad? Si es una enfermedad, ¿es hereditaria? ¿Se nace Homosexual? ¿Es una conducta aprehendida según el entorno? ¿Que es? ¿Qué dice la Biblia? ¿Qué opinión tienen la Iglesias?

¿Que dice La Biblia acerca de La Homosexualidad?
Por Millie Vázquez de Estévez de Palabra de Reconciliación palabra@caribe.net

Antes de comenzar a hablar sobre lo que la Biblia dice sobre la homosexualidad, debemos saber que significa este fenómeno.
Dícese del homosexual que es aquel que tiene relación sexual con otra persona de su mismo sexo, o se siente atraída por ellos. Entre los homosexuales se cuenta también a la lesbiana, que es el homosexualismo en la mujer.
La Biblia dice en Génesis 1:26 “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenar la tierra…Y vio Dios que todo lo que había hecho era buena”.
En Génesis 2:18 dice: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; re haré ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una Mujer y la trajo al Hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su Mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos. Adán y su Mujer, y no se avergonzaban”.
Cuando Dios creó al hombre, para que no estuviera sólo, le hizo la mujer, no hizo a otro hombre. No dejó que el hombre tomara como esposa a una serpiente o a una mula, sino una Mujer fue la pareja idónea para aquél hombre. Pero como dice en Romanos en los versos que hemos expuesto, el hombre no quiso obedecer a La Palabra de Dios y su necio corazón se envaneció y se volvieron homosexuales y lesbianas. Dios no los creó así, su extravío los llevó a esa condición.
En todas Las Sagradas Escrituras podemos ver que para Dios el hombre tiene un rol en la familia y la mujer otro. Aún en las vestimentas, Dios ha sido específico como dice en Deuteronomio 2:5 “No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tú Dios cualquiera que esto hace”
El mandato de Dios al hombre fue que se multiplicarán. ¿Cómo pueden dos homosexuales tener hijos propios, conforme al mandato de Dios de fructificar?, o ¿cómo pueden dos lesbianas tener hijos propios y cumplir el mandato de Dios de fructificar? Dios es claro en su Palabra El sólo creó a un hombre y a una mujer, no creó un tercer sexo. Dijo hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, ¿cómo un Dios tan santo, puede hacer algo que vaya en contra de la naturaleza?
En primera de Corintios 6:9 dice: “¿no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni lo que se echan con varones…?
Sabemos que Dios no castiga a nadie por amar, al contrario él manda que nos amemos los unos a los otros como él nos ha amado, pero el amor desordenado, como es el del homosexualismo es totalmente condenado por la Palabra de Dios. Si tenemos que amar a los de nuestro mismo sexo, pero ese es un amor ágape, que viene de Dios y no es inmundo.
La Biblia dice que los que estamos en Cristo somos hermanos, ese es el amor entre el mismo sexo que Dios bendice, cuando yo amo en el Señor Jesús a mi hermana y tu mi hermano amas en el Señor Jesús a tu hermano, sabiendo que de nosotros es el Reino de los Cielos.

Por Rafael S. V. Rivera
Licenciado en Filología Bíblica por la Universidad Pontificia de Salamanca

Algunos cristianos y judíos afirman basarse en la Biblia para condenar la
Homosexualidad. Cuando el último libro de La Biblia se escribió ni siquiera existía una palabra para decir «homosexual}}
¿Condena La Biblia la homosexualidad? A lo largo de los siglos La Biblia ha sido invocada como autoridad para justificar la esclavitud, La Inquisición, el racismo, oponerse al avance científico, condenar el heliocentrismo, sostener que la tierra era inmóvil y plana; actualmente muchos basan la discriminación de la mujer y de los homosexuales apoyándose en argumentos bíblicos. Nuestra opinión es que en La Biblia se utiliza con frecuencia para justificar ideas preconcebidas no sometidas al menor sentido crítico.
Debemos considerar que Jesús dio muy poca importancia a la ética sexual y familiar, nunca habló contra las prostitutas, relativizó la importancia de la familia como institución, perdonó a las adúlteras –única actividad sexual que parece considerar pecaminosa. No habló nunca de la homosexualidad; era un tipo de relación que no afectaba a intereses sociales o humanitarios: no producía viudas o mujeres abandonadas sin sustento, no generaba huérfanos o hijos sin padre, ni tampoco provocaba otros problemas sociales. Convertir el sexo en el eje fundamental de la moral, como se hace con frecuencia, es una gravísima traición al mensaje liberador de Jesús.
La raíz de la homofobia no es La Biblia; hasta el siglo XII, la homosexualidad fue admitida plenamente por las iglesias europeas hasta el punto de celebrar liturgias de unión entre personas del mismo sexo. Pero, desde el siglo XII, los detractores de los homosexuales buscaron justificación a sus ideas en todas las fuentes que tenían a su alcance, también en La Biblia y contribuyeron de este modo a generar la creencia de que La Biblia condena la homosexualidad.
Afortunadamente, hoy el método histórico-crítico devuelve a la exégesis bíblica la racionalidad que tanto tiempo le ha faltado y nos devuelve a los creyentes La
Biblia como historia de una liberación comunitaria y experiencia de una liberación personal.
La Biblia no es un libro mágico, no es un amontonamiento absurdo de normas éticas contradictorias, no puede ser reducido a un almacén de citas aisladas para justificar los prejuicios sociales, religiosos, étnicos, sexuales raciales, etc. La Biblia es un patrimonio religioso, humano y cultural universal también de los homosexuales, consistente en la experiencia religiosa de 2000 años, desde que Abrahán salió de Ur abandonado a sus ídolos hasta que las primeras comunidades cristianas se organizan para dar testimonio de la resurrección de Jesús. Para nosotros los cristianos, Jesús de Nazaret es la cumbre de La Biblia y la luz que le da todo su sentido. Quienes condenan la homosexualidad, además de justificar la homofobia social, en la práctica excluyen a los homosexuales de la comunidad cristiana: para una persona homosexual, no tiene sentido que le digan «la condición homosexual no es pecaminosa, su práctica sí lo es», porque la sexualidad afecta a la raíz más profunda de la psique humana e involucra numerosas facetas de la personalidad de heterosexuales y de homosexuales: nadie puede separar condición de sentimientos. Quienes excluyen a los homosexuales excluyen también a Jesús, que anduvo en compañía de leprosos y prostitutas.

Otras opiniones que he encontrado que me parecen interesantes destacar:

La Biblia dice que la homosexualidad es una abominación a Dios, para Dios no es natural que un hombre tenga relaciones con otro hombre, al igual que una mujer con otra mujer; “No te echarás con varón como con mujer; es abominación.” (Levítico18:22);
“Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.” (Levítico 20:13)
También La Biblia nos dice que a causa de las abominaciones del hombre como la homosexualidad, la tierra un día vomitará a sus moradores; “y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores.” (Levítico 18:25).
El apóstol Pablo llamó al homosexualismo como “inmundicia”, como consecuencia de haber sido entregados por Dios a pasiones vergonzosas (Véase Romanos 1:24-27).
En el Antiguo Testamento, los responsables de estas prácticas eran expulsados de la congregación de Israel, y ejecutados.
En el Nuevo Testamento se nos dice que quienes practican la homosexualidad no entrarán en el reino de Dios: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” (1Corintios 6:9-10)
El apóstol Pablo también se refiere al homosexualismo como la última expresión de la rebelión del hombre contra Dios.
Cuando los hombres cambian la verdad de Dios por una mentira, y comienzan a adorar a la criatura en lugar de al Creador, son entregados al mal.
Cuando todos los valores se invierten, y aparece la anarquía moral, el hombre se enciende en su lascivia unos con otros, al igual que las mujeres unas con las otras, pero en sus propios cuerpos recibirán el castigo de sus acciones (Véase Romanos 1:22-27). Desde el punto de vista bíblico, el ascenso de la homosexualidad constituye una señal de que la sociedad se encuentra en las últimas etapas de su decadencia moral y espiritual.
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” (Génesis 1:27)

¿Qué opina la Iglesia al respecto?

La Iglesia Católica Romana considera el comportamiento sexual humano dentro del ámbito del matrimonio y destinado de modo natural a la procreación. Sexo anal y homo genital son considerados pecaminosos ya que los actos sexuales, por naturaleza, son desde esta perspectiva unitivos, procreativos y de amor.
La Iglesia también entiende que la complementariedad de los sexos es parte del plan de Dios. Actos sexuales entre personas del mismo sexo son incompartibles con esas creencias:
[...] ‘los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados’. Son contrarios a la ley natural [...] No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso.
Catecismo de la Iglesia Católica, párrafo 2357
Estas enseñanzas no están limitadas a la homosexualidad, sino que también son la premisa general para las prohibiciones católicas contra, por ejemplo, la fornicación y todas las otras formas de sexo «no-natural», la contracepción, la pornografía y la masturbación.
La Iglesia ha declarado que los «deseos» o «atracciones» homosexuales no son necesariamente pecaminosas en sí mismas. Son «trastornos» en el sentido de que son tentaciones para hacer algo que es pecaminoso (es decir, el acto homosexual), pero las tentaciones, si van unidas al autocontrol, no son consideradas pecaminosas. Así, mientras La Iglesia se opone a las tentativas de legitimizar actos sexuales entre personas del mismo sexo, también proclama oficialmente respeto y amor por aquellos que tienen atracción por personas del mismo sexo.
La Iglesia ha declarado que los «deseos» o «atracciones» homosexuales no son necesariamente pecaminosas en sí mismas. Son «trastornos» en el sentido de que son tentaciones para hacer algo que es pecaminoso (es decir, el acto homosexual), pero las tentaciones, si van unidas al autocontrol, no son consideradas pecaminosas. Así, mientras La Iglesia se opone a las tentativas de legitimizar actos sexuales entre personas del mismo sexo, también proclama oficialmente respeto y amor por aquellos que tienen atracción por personas del mismo sexo.
Por lo tanto la Iglesia Católica se opone oficialmente a la persecución y la violencia contra ellos: Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.
Catecismo de la Iglesia Católica, párrafo 2358
Para aquellos que tienen atracción por personas del mismo sexo, La Iglesia Católica ofrece el siguiente consejo:
Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.
Catecismo de la Iglesia Católica, párrafo 2359. En documentos más recientes, el Magisterio de la Iglesia ha vuelto a ocuparse del tema de forma más concretas y actual.
Así, en el año 2003, la congregación para la doctrina de la fe publicó, con el consentimiento del Papa Juan Pablo II un documento titulado “Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales”. En la introducción aclara que se trata de un documento que retoma lo ya afirmado en el magisterio sobre la homosexualidad para a partir de ello dar orientaciones a los políticos católicos sobre el tema.
Luego de recordar las enseñanzas de La Iglesia sobre el matrimonio, afirma que no se puede establecer una analogía entre el designio divino sobre el matrimonio y las uniones homosexuales que irían “contra la ley natural”. Así mismo recuerda la condena que desde la Sagrada Escritura existe sobre los actos homosexuales.
Según el documento, aun cuando en ocasiones el Estado pueda asumir una actitud de tolerancia en relación con estas uniones, conviene que busque contener el fenómeno dentro de “los límites que no pongan en peligro el tejido de la moralidad pública”. Invita a los políticos católicos a oponerse clara e incisivamente ante cualquier intento de reconocer legalmente las uniones homosexuales.
Finalmente ofrece a los políticos católicos las pautas de acción: ha de expresar clara y públicamente su desacuerdo y votar en contra de cualquier propuesta de ley en favor de la legalización de uniones homosexuales. Si la ley estuviera ya en vigor, se ha de oponer a ella con todos los medios legales a su disposición y, si esto no fuese posible, la Congregación para la doctrina de la fe recuerda una frase de la Evangelium Vitae: puede lícitamente ofrecer su apoyo a propuestas encaminadas a limitar los daños de esa ley y disminuir así los efectos negativos en el ámbito de la cultura y de la moralidad pública», con la condición de que sea «clara y notoria a todos» su «personal absoluta oposición» a leyes semejantes y se haya evitado el peligro de escándalo.
En 2008 el observador permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas, Celestino Migliore, ha comentado que La Iglesia Católica se opone a una proposición de Francia en la ONU, en nombre de la Unión Europea, para legalizar la homosexualidad en todos los países.
En palabras de Migliore,
El Catecismo de La Iglesia Católica dice, y no de hoy, que en las relaciones con las personas homosexuales se debe evitar cualquier señal de injusta discriminación.
Pero aquí, la cuestión es otra. [...] Con una declaración de valor político suscrita por un grupo de países, se pide a los estados y a los mecanismos internacionales actuaciones y control de los derechos humanos, que añadan una nueva categoría protegida de la discriminación, sin tener en cuenta que, si se adopta, se crearían nuevas e implacables discriminaciones. Por ejemplo, los estados que no reconocen la unión entre las personas del mismo sexo como “matrimonio” se verían en la picota y objeto de presiones.
Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede en la ONU

Una posición similar fue tomada por La Iglesia en la India en 2009, tras la decisión del Tribunal Supremo de declarar nula la sección 377 del código penal indio, que condenaba el “sexo contra natura”, un resto de la legislación colonial británica, uniéndose a las declaraciones de representantes de las religiones hindú y musulmana. La ley, que no había sido empleada con frecuencia, era una espada de Damocles para los homosexuales. El portavoz de la conferencia episcopal de la India, Joseph Babu se posicionó en contra de la decisión del Tribunal Supremo. Preguntado por los derechos individuales de los homosexuales respondió:
[...] la sociedad tiene el derecho de considerar los aspectos éticos y morales de la vida de un individuo. La legalidad es una cosa, pero también hay algo más en la vida humana que la legalidad, como la ética y la moralidad. Es con esta base que la Iglesia considera esta decisión judicial inaceptable. Joseph Babu
El cardenal Varkey Vithayathil, arzobispo mayor de la iglesia sirio malabar y presidente de la conferencia episcopal católica de la India, en un comunicado afirmó que:
[...] Aunque descriminalizar la homosexualidad no la hace moral [...] El gobierno no debería dar la impresión de que la homosexualidad está autorizada.
Hay individuos, tanto hombres como mujeres, con una orientación sexual hacia su mismo sexo que es adquirida por las circunstancias, y una pequeña sección de ellos tienen una inclinación sexual innata. En ambos casos es una condición patológica, de las que la adquirida puede ser revertida por métodos terapéuticos. [...]
Sin embargo, esto no significa que los actos homosexuales sean morales; son intrínsecamente malvados. El llamado matrimonio homosexual es inmoral en cualquier contexto; [...] «Derechos gays» es un término equivocado, al igual que no hay «derecho» para una minoría de personas que son cleptómanas o asesinos en serie, que dicen que tienen tendencias innatas a robar o matar. Incluso todas las personas heterosexuales no tienen derecho a casarse si son impotentes, dementes o personas con enfermedades peligrosas incurables.
Dar la impresión de que la homosexualidad es moral traerá la anarquía sexual, incluyendo el abuso de menores en la sociedad.[...]
Varkey Vithayathil

Al igual que ha ocurrido con la mayoría de las denominaciones cristianas, las enseñanzas oficiales con respecto a la homosexualidad han sido cuestionadas por católicos laicos, teólogos prominentes y clérigos ordenados de la alta jerarquía.
A menudo, individuos que promueven formas de disidencia o discordancia con la posición oficial de la iglesia han sido retirados de sus posiciones de influencia, si estaban ordenados, y hasta, en algunos casos, excomulgados.
De forma general, existe un gran debate dentro de La Iglesia Católica Romana en cuanto a la importancia de la posición actual sobre la homosexualidad, algunos buscando su reforma, otros buscando su preservación.

CONCEPTO DESDE UN ENFOQUE SEXOLOGICO

La palabra homosexualidad fue creada en 1869 por Kart Maria Kertbeny en un panfleto anónimo que apoyaba la revocación de las leyes contra la “sodomía” en Prusia.
Fue incluida en Psychopathia Sexualis (1886), un estudio de Richard Von Krafft-Ebing acerca de lo que en esa época se consideraba una desviación sexual.
La homosexualidad (del griego ὁμο, “homo”, igual y del latín “sexus” sexo) es una orientación sexual y se define como la interacción o atracción sexual, emocional, sentimental y afectiva hacia individuos del mismo sexo.
Etimológicamente, la palabra homosexual es un híbrido del griego homós (que en realidad significa igual y no, como podría creerse, derivado del sustantivo latino homo, que quiere decir hombre) y del adjetivo latino sexualis, lo que sugiere una relación sexual y sentimental entre personas del mismo sexo, incluido el lesbianismo.
A pesar de que el término gay (que en inglés clásico significa alegre) suele emplearse para referirse a los hombres homosexuales y el término lesbiana para referirse a las mujeres homosexuales, gay es un adjetivo o sustantivo que identifica a las personas homosexuales sin importar su género.
Desde 1973 la comunidad científica internacional considera que la homosexualidad no es una enfermedad. Sin embargo, la situación legal y social de la gente que se autodenomina homosexual varía mucho de un país a otro y frecuentemente es objeto de polémicas.
El término homosexual fue empleado por primera vez en 1869 por Kart-Maria Kertbeny, y el libro Psychopathia Sexualis de Richard Freiherr von Krafft-Ebing popularizó el concepto en 1886. Desde entonces, la homosexualidad se ha convertido en objeto de intenso estudio y debate: inicialmente se catalogó como una enfermedad, trastorno o patología que había que curar, pero actualmente se entiende como parte integral necesaria para comprender la biología, psicología, política, genética, historia y variaciones culturales de las identidades y prácticas sexuales de los seres humanos.
El 17 de mayo de 1990, La Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud.
El gobierno del Reino Unido hizo lo propio en 1994, seguido por el Ministerio de Salud de la Federación Rusa en 1999 y la Sociedad China de Psiquiatría en 2001. Los dirigentes de la Asociación Norteamericana de Psiquiatría (APA) habían votado previamente de manera unánime retirar la homosexualidad como trastorno de la sección Desviaciones sexuales de la segunda edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (el DSM-II) en 1973. Esta decisión la confirmó oficialmente una mayoría simple (58%) de los miembros generales de la APA en 1974, que decidieron sustituir ese diagnóstico por la categoría más suave de “perturbaciones en la orientación sexual”
La mayoría de los científicos hoy en día están de acuerdo en que la orientación sexual (incluyendo la homosexualidad y la bisexualidad) es un desorden emocional condicionado por distintas razones y aunque cada persona es única e irrepetible, su homosexualidad suele depender más frecuentemente de las siguientes causas:
 lo ambiental,
 de lo emocional,
 de lo hormonal
 de los factores biológicos
 Padre violento, alcohólico, hostil o distante
 Madre sobre protectora
 Madre con trastornos emocionales que no transmite cariño adecuadamente
 Timidez extrema casi siempre condicionada por un mal desarrollo físico, como niños muy delgados o muy obesos
 Ausencia de la figura paterna del hogar por muerte o divorcio, sobre todo si se produce en etapas críticas del desarrollo
 Falta de identidad con iguales del mismo sexo
 Abuso sexual o violación
 Ausencia de juegos de participación
 Padres que no fomentan la identificación con su propio sexo
En otras palabras, son muchos los factores que contribuyen en la orientación sexual de una persona, y los factores pueden ser diversos para diferentes personas.
Sin embargo, la homosexualidad y la bisexualidad no son producto de la manera en que un niño es criado por sus padres, o por haber tenido una experiencia sexual con alguien de su mismo sexo cuando la persona era joven.
Asimismo, ser homosexual o bisexual no significa que una persona este mentalmente enferma o es anormal en alguna manera, aunque podría haber problemas sociales como resultado de las actitudes perjudiciales o la desinformación.
¿Como una persona conoce su orientación sexual? para muchas personas, la orientación sexual se vuelve evidente durante la adolescencia y la juventud, y en muchos casos sin ninguna experiencia sexual de por medio, por ejemplo, los homosexuales se dan cuenta de que sus pensamientos y actividades sexuales se centran en personas del mismo sexo, es posible, sin embargo, tener fantasías o tener curiosidad por personas del mismo sexo sin ser homosexual o bisexual, o escoger actuar sobre estos impulsos o atracciones. Como vemos, muchas personas pueden sentirse atraídas hacia individuos del mismo género o del género contrario, pero pueden elegir no actuar de esa manera, es decir, una persona bisexual puede escoger tener una relación monogamia con un género y no elegir actuar en base a Su atracción hacia el genero, al final todo depende de uno…

Mitos en torno a la homosexualidad

La homosexualidad de los hijos”. Esta es una falsa creencia que tuvo su origen en algunas teorías psicoanalíticas que describían un patrón típico de relaciones familiares que derivaban:
 En la homosexualidad masculina: madre sobre protectora y un padre pasivo y lejano. Estos argumentos repletos de culpabilidad no tienen ninguna validez empírica, pues no se corresponden con la realidad, la cual evidencia que no hay ninguna correlación entre la orientación sexual de los progenitores y la de los hijos.
 “la desaparición de los tabúes sobre la homosexualidad hará que cada vez haya mas homosexuales”. La libertad para expresar la orientación sexual ha hecho que muchas personas hagan pública su homosexualidad, porque ya no se sienten culpables ni temen que haya tanta gente que les censure. Pero el numero de personas hetero u homo ha permanecido siendo una constante a lo largo de la historia, lo que ha variado según las épocas y las culturas es la cantidad de individuos que se han sentido libres y respetados para expresar su opción sexual, cosa que viene pudiéndose hacer mas abiertamente sobre todo en las ultimas décadas.
 “los homosexuales nunca se casan o viven solos”. esta distorsión retrograda se cae por su propio peso al contemplar como hoy en día el matrimonio es una opción tanto para homo como para heteros, y no una obligación. Hay muchas personas que eligen vivir solos o que no tienen temporalmente una pareja estable, independientemente de la orientación sexual que manifiesten.
 “el coito anal es la conducta sexual mas frecuente entre los hombres homosexuales”. Si bien es cierto que es una de las practicas sexuales que se encuentra en su repertorio, no lo es menos que también es practicada por un porcentaje de parejas heterosexuales; además, los comportamiento sexuales mas frecuentes en parejas homosexuales son en realidad las relaciones buco genitales y la estimulación genital.

MI OPINION COMO FUTURA EDUCADORA EN SEXUALIDAD HUMANA

La homosexualidad es la orientación sexual de los individuos que se sienten atraídos afectiva y sexualmente por las personas de su mismo género.
La palabra puede designar tanto la orientación entre hombres como entre mujeres. Hasta el siglo XXI, el sexo de una persona solía ser asignado únicamente por la apariencia de sus genitales. Sin embargo, en la actualidad se sabe que en la definición de la identidad sexual están implicados multitud de factores, entre los que podemos destacar el psicológico, social y biológico y -dentro de este último- el gonadal, cromosómico, genital y hormonal.
El sustantivo gay se refiere a personas homosexuales de ambos sexos, aunque generalmente se usa hablando de un hombre homosexual, que no reniega de su género biológico y que acepta los modismos culturales aceptados convencionalmente para tal género. Es importante no confundir la orientación sexual con la identidad sexual ni con la práctica ni el deseo sexual. La sexualidad humana es compleja y las variables que definen al sexo son múltiples.
En la Argentina, este es un tema el cual genera mucha discordia y rechazo, por parte de la población heterosexual, ya que aun en la actualidad existen muchos factores con respecto a la homosexualidad que genera ciertos conflictos tanto de los individuos gay como del resto. El caso no es nada diferente a otros países de Hispanoamérica, donde el “ser gay”, es una inclinación algo aborrecida.
La formación de la identidad sexual es un proceso complejo que empieza en la concepción, pero que se vuelve clave durante el proceso de gestación e incluso en experiencias vitales tras el nacimiento. Existen muchos factores y bastantes combinaciones de los mismos que pueden llevar a la homosexualidad
La sexualidad es un componente inseparable de nuestro ser. Somos seres sexuados y prácticamente todo lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos está profundamente afectado por esa realidad. La forma en que nos relacionamos con los demás y aun con Dios, está determinada en gran manera por nuestra identidad sexual.
Sin embargo, la mayoría encuentra que es un poco incómodo hablar con sensibilidad y objetividad sobre este aspecto de nuestras vidas. Consideramos a nuestra sexualidad en gran parte como un tema privado, y eso es ciertamente bueno. Un moderado grado de pudor es muy positivo. Evita que nos deslicemos fácilmente en la vulgaridad y la pornografía; evita que rebajemos algo tan precioso y hermoso. Pero las inhibiciones en temas de sexualidad también pueden impedir que tengamos una más profunda y más intima comprensión de nosotros/as mismos/as y de las personas que nos rodean
El fenómeno de la homosexualidad no puede seguir siendo ignorado. Cada vez más, las personas de orientación homosexual están encontrando el coraje de asumirse y de manifestarse públicamente, y, comenzamos a ver que son muchas las personas con esta orientación sexual. Se estima que el cuatro por ciento de la población es de orientación homosexual, mientras que hay quienes insisten que puede ser clasificada como de orientación homosexual hasta el diez por ciento de la población .
El objetivo fundamental de una buena educación sexual general, y de ciertas orientaciones específicas sobre la homosexualidad, es conseguir que todo ser humano viva en forma integrada y armoniosa la propia sexualidad, y en el caso del homosexual (hombre o mujer) pueda asumir ante sí y ante los demás su propia identidad de manera natural y lo menos traumática posible. Es lo que se conoce con la expresión salir del armario. Es necesario que todo hombre o mujer homosexual se vea respetado en su dignidad humana, y que por lo tanto, no se sienta obligado a ocultar o disimular su orientación sexual, como sucede ahora, tanto en la familia como en la sociedad.
La familia, los medios masivos de información, las instituciones religiosas, y todas las instituciones educativas, tienen un gran papel que cumplir en el tema de la educación sexual. Una tarea mancomunada de todos los agentes formativos de la sociedad daría por resultado un laudable cambio de mentalidad en lo que se refiere a la homosexualidad, y produciría algunos favorables cambios de actitud, tanto a nivel personal como social.
Por eso, las campañas de educación en este sentido han de ser transversales a todas las capas de la sociedad. Sería ideal que desde que el joven descubre su verdadera orientación homosexual, a pesar de ser de minoría, pudiera comunicarlo en su familia y en el círculo de sus más íntimos amigos, sin sentir temor alguno al rechazo o discriminación por ese motivo.
Hoy, gracias en parte a los progresos de la ciencia psicológica, se va creando un ambiente mucho más comprensivo y tolerante hacia los homosexuales. También han contribuido a ello los movimientos y campañas mundiales a favor de sus derechos.
La misma Iglesia católica ha mejorado notablemente su lenguaje al referirse en sus últimos documentos a esta realidad humana, y prohíbe que se hable mal de los homosexuales: Conocimientos insuficientes sobre las causas de la homosexualidad llevaron en el pasado a perseguir y condenar a los homosexuales, pero los conocimientos actuales sobre el nacimiento de la condición homosexual prohíben difamar a las personas de esa condición…… En la sociedad todos están obligados a ser comprensivos con las personas de condición homosexual. La difamación y el menosprecio los colocan en una situación insoportable y hacen que les resulte muy difícil comunicarse.

…aparentemente “homosexualidad” y “heterosexualidad” se han convertido en dos términos artificiales definidos por una sociedad obsesionada con el orden. En muchas ocasiones se califican las relaciones homosexuales como anti-natura, sin embargo, cada vez se descubren más especies animales que la practican de manera absolutamente natural.
“ En cientos de especies de mamíferos, aves, peces, insectos, reptiles y anfibios se han descrito comportamientos entre individuos del mismo sexo…”

Los comentarios están cerrados.