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Orgasmo femenino

Este trabajo fue enviado por la Lic. Michelle Mostowski (Coordinadora Sede AASES Córdoba)

INVESTIGACIÓN ORIGINAL. SALUD SEXUAL DE LA MUJER
La historia de orgasmos vaginales de una mujer se puede percibir por su modo de caminar

Aurelie Nicholas, MA,* Stuart Brody, PhD,† Pascal de Sutter, PhD,* and François de Carufel,
PhD‡ *Université Catholique de Louvain, Institut d’études de la famille et de la sexualité, Louvain-la-Neuve, Belgium; †Division of Psychology, School of Social Sciences, University of the West of Scotland, Paisley, UK; ‡Unité de sexologie fonctionnelle, Hôpital Braine l’Alleud-Waterloo, Braine-l’Alleud, Belgium DOI: 10.1111/j.1743-6109.2008.00942.x

R E S U M E N
Introducción. Investigaciones demostraron la relación entre el orgasmo vaginal y una mejor salud
mental. Algunas teorías de psicoterapia afirman que existe una conexión entre los bloqueos
musculares y las alteraciones de tanto el carácter como la función sexual. En la terapia sexológica
funcional, un enfoque del tratamiento es el progreso del movimiento voluntario. Este estudio
examina la relación entre el movimiento corporal general cotidiano y la historia de orgasmos
vaginales.

Objetivo. El objetivo fue determinar si sexólogos capacitados adecuadamente podían inferir la
historia de orgasmos vaginales de una mujer solo por su modo de caminar.

Métodos. Se grabó en video a mujeres con historias conocidas de orgasmos vaginales o de
anorgasmia vaginal caminando en la calle, y sexólogos evaluaron su estado orgásmico sin conocer
su historia.

Medida principal de resultado. La concordancia entre haber tenido orgasmos mediante el coito
peneano-vaginal (no orgasmos producidos por la estimulación clitoridiana directa) y la deducción de
los observadores de la historia de orgasmos vaginales por medio del modo de caminar de la mujer
fueron la medida principal de resultado.

Resultados. En la muestra de mujeres belgas jóvenes (la mitad experimentan orgasmos vaginales),
los sexólogos capacitados adecuadamente diagnosticaron mucho mejor la historia de orgasmos
vaginales (producidos solo por el coito peneano-vaginal) que el nivel de probabilidad (81,25%
correcto, prueba exacta de Fisher P < 0,05). La historia de orgasmos clitoridianos no estaba
relacionada con las clasificaciones ni con la historia de orgasmos vaginales. Los análisis
exploratorios sugieren que mayor rotación pélvica y vertebral y mayor longitud de pasos podrían ser
características del modo de caminar de mujeres que experimentaron orgasmos vaginales (r = 0,51,
P < 0,05).

Conclusiones. El observador crítico puede inferir la experiencia de los orgasmos vaginales de las
mujeres a partir de su modo de caminar, lo que incluye la fluidez, la energía, la sensualidad, la
libertad y la ausencia de músculos bloqueados o flácidos. Los resultados se analizan con respecto a
la investigación previa sobre el modo de caminar, el efecto de la musculatura sobre la función
sexual, la naturaleza especial del orgasmo vaginal y las implicancias para la terapia sexual. Nicholas
A, Brody S, de Sutter P, and de Carufel F. La historia de orgasmos vaginales de una mujer se puede percibir por su modo de caminar. J Sex Med 2008;5:2119–2124.

Palabras clave. Orgasmo, coito sexual, modo de caminar, teoría psicoanalítica, terapia sexológica
funcional, movimiento.
La diosa fue descubierta por su modo de caminar.
(Virgil)

Introducción
Una gran cantidad de investigaciones empíricas confirma que el orgasmo producido por la
estimulación de la vagina y del cuello uterino es diferente fisiológicamente del clímax
inducido por la estimulación clitoridiana [1–4]. La información sensorial clitoridiana se
conduce a través del nervio pudendo hacia la médula espinal para transmitirla al cerebro.
En cambio, la información sensorial de la vagina y del cuello uterino se trasmite no solo
desde el nervio pudendo, sino también desde el nervio vago, hipogástrico y pélvico.
El nervio vago no atraviesa la médula espinal, ya que es uno de los 12 nervios craneales.
Por lo tanto, incluso las mujeres con una médula espinal completamente dañada pueden
tener orgasmos vaginales y cervicales que se pueden confirmar por medio de resonancias
magnéticas funcionales, aún sin la presencia de alguna conexión clitoridiana con el
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cerebro [3,4]. Aunque los nervios se ubican relativamente de manera uniforme a través de
la submucosa vaginal y cervical [5], generalmente la estimulación cervical es necesaria
para obtener la estimulación sexual del nervio vago. La estimulación del nervio vago
producida por el golpeteo del pene en el cuello uterino [3,4] (no producida por la
estimulación clitoridiana) parece estar relacionada con mejores procesos de la función
cardiovascular y psicológica. Para ambos sexos, el mayor aumento de prolactina
posorgásmica causado por el coito peneano-vaginal en relación con otras actividades
sexuales tiene implicancias beneficiosas para la saciedad sexual y la salud mental [2]. En
comparación con las mujeres que tuvieron orgasmos vaginales (producidos solo por la
estimulación peneano-vaginal), las mujeres con anorgasmia vaginal exhiben un mayor uso
de mecanismos de defensas psicológicos inmaduros [1], están menos satisfechas con sus
relaciones, su salud mental y su vida en general [8,9], y es más probable que sufran de
disfunción sexual global [10]. En un nivel más teórico e hipotético, la idea de que el
bloqueo muscular crónico (o flaccidez muscular excesiva) deteriora la función sexual al
dificultar las sensaciones, la motilidad sexual (y quizás al ser una representación tangible
de los bloqueos psicológicos correspondientes) y la descarga de tensión sexual tiene sus
orígenes en la teoría desarrollada por Reich [11]. Su estudiante Lowen [12, 13] desarrolló
esa teoría (y marcó una diferencia con una de las teorías menos razonables de Reich
desarrollada más tarde en su vida) y el enfoque psicoterapéutico de bioenergética
correspondiente, que buscaba integrar los enfoques psicoterapéuticos psicoanalíticos con
la liberación directa de los bloqueos musculares crónicos. Otras terapias corporales se
centran más exclusivamente en los bloqueos musculares. Estas terapias corporales y la
teoría subyacente pocas veces se sometieron a una evaluación empírica. Sin embargo, se
observó en un estudio en hombres que el método Rolfing de manipulación tisular condujo
a una disminución del ángulo de inclinación pélvica en posición erguida y a un aumento en
el tono cardiaco del nervio vago relacionado con una mejoría en la función parasimpática
[14]. Se observó en otros estudios que una medición similar del tono cardiaco del nervio
vago está relacionada con la frecuencia del coito peneano-vaginal (pero no con otros
comportamientos sexuales) [7,15].
Otro estudio (sin controles claros) informó que una técnica de terapia física destinada a
liberar las adherencias pélvicas produjo una mejoría en la función orgásmica de las
mujeres [16]. Una revisión reciente indicó que las alteraciones del tono del piso pélvico se
relacionan con los trastornos sexuales [17]. Un nuevo enfoque sexológico del tratamiento
de los trastornos sexuales (terapia sexológica funcional) propone volver a entrenar el uso
de los músculos, el movimiento corporal y la respiración para el coito en base a un
tratamiento [18]. Se demostró que tiene ventajas para el tratamiento de la eyaculación
precoz en comparación con el tratamiento tradicional basado en la masturbación [18]. De
la misma manera, se demostró que un tratamiento basado en el coito para la anorgasmia
vaginal (técnica de alineamiento coital) que propone el entrenamiento de los movimientos
sincronizados de la pareja y el alineamiento corporal es superior al tratamiento tradicional
basado en la masturbación [19]. La observación de las características del modo de
caminar de una persona puede transmitir información de diagnóstico aparte de los
trastornos neurológicos y musculoesqueléticos obvios. En las personas mayores, la
velocidad más lenta del modo de caminar y la longitud más corta de los pasos están
relacionadas con un aumento del riesgo de dependencia, mortalidad e institucionalización
en un periodo de seguimiento de tres años [20]. En hombres de mediana edad, la
velocidad espontánea del modo de caminar fue uno de los factores principales que
predispone a menos mortalidad y a menos eventos cardiovasculares posteriores
(especialmente en comparación con la realización de varias formas de ejercicios que se
supone que proporcionan cardioprotección) [21,22]. Otros aspectos más sutiles de los
movimientos del modo de caminar pueden trasmitir información adicional. El movimiento
relativo de las caderas y los hombros proporciona indicadores precisos (en diferentes
direcciones) para diferenciar a hombres y mujeres homosexuales o heterosexuales [23].
Dado que el coito peneano-vaginal (y por lo tanto, el orgasmo vaginal inducido por el coito
peneano-vaginal) es uno de los comportamientos sexuales que solo se puede realizar de
manera heterosexual, suponemos que se deben superponer algunos mensajes enviados
por el contoneo de las caderas y la buena disposición para los orgasmos vaginales. La
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hipótesis principal de este estudio propone que los sexólogos clínicos capacitados
adecuadamente en la relación entre la personalidad, la sexología y el movimiento corporal
son capaces de diferenciar entre las mujeres con o sin una historia de orgasmos vaginales
solamente en base a la observación del modo de caminar de las mujeres. Como una
medida exploratoria, también se analiza la asociación de la historia de orgasmos vaginales
con los componentes específicos del modo de caminar (se describe a continuación).
Materiales y métodos
Una investigadora (A.N.) solicitó a mujeres estudiantes de la Universidad de Psicología de
Bélgica que completaran un cuestionario preliminar sobre el comportamiento sexual. De
las mujeres que respondieron las preguntas y que también estuvieron dispuestas a
participar en un estudio adicional, se seleccionaron 10 que afirmaron tener orgasmos
vaginales «siempre» o «con frecuencia» y 10 que afirmaron que «nunca» o «pocas veces»
experimentaron orgasmos vaginales. También se solicitó a las mujeres que informaran su
capacidad de experimentar orgasmos clitoridianos con una pareja de manera separada.
Tabla 1. Perfil de la muestra
_____________________________________________________
Con orgasmos vaginales Sin orgasmos vaginales
(N = 7) (N = 9)
_____________________________________________________
Edad (desviación estándar ± media) 21,5 _ 1,4 20,8 _ 0,7
Estudiantes universitarias 100% 100%
Casadas 0% 0%
Nulíparas 100% 100%
Se garantizó el anonimato y la confidencialidad y se informó a los participantes que podían
abandonar el estudio (por el cual no recibieron ningún pago). Después de proporcionar una
descripción completa del estudio a los participantes, se les solicitó que firmaran un
consentimiento informado. El estudio se realizó según los principios de la Declaración de
Helsinki, y el departamento académico otorgó la aprobación ética como parte del proceso
de aprobación de la tesis en la que se basa este estudio. Cuatro mujeres no se
presentaron para su primera sesión programada. La investigadora conoció a los
participantes de manera individual en un lugar público y les solicitó que primero caminaran
100 metros (se las filmó a distancia) mientras tenían pensamientos agradables, como estar
de vacaciones en una playa, y después que caminaran otros 100 metros mientras
imaginaban estar en el mismo lugar pero en la compañía de un hombre por el que tuvieran
sentimientos de amor. Los participantes no conocían la hipótesis experimental. Después
dos profesores de sexología (F. de C. y P. de S.) capacitados adecuadamente (en terapia
sexológica funcional) y dos mujeres asistentes de la investigación clasificaron los videos
resultantes. La base de la clasificación fue la impresión general del modo de caminar libre,
fluido, energético y sensual de las mujeres (con énfasis en el flujo de energía a través de la
rotación de la pelvis y de la columna vertebral). Los observadores opinaron y estuvieron de
acuerdo sobre el estado de orgasmos vaginales de las mujeres, y se registraron los
resultados. Como una medida exploratoria, los observadores también clasificaron de
manera subjetiva el modo de caminar de las mujeres en una escala de 0 a 10 puntos en
los siguientes aspectos: aducción de la cadera, rotación de la cadera, rotación vertebral,
longitud de los pasos, movimientos de los brazos y fluidez de movimiento. Se evaluó la
concordancia entre las historias de orgasmos vaginales informadas y diagnosticadas
mediante una prueba exacta de Fisher y una prueba de chi-cuadrado (se realizó un
análisis similar para la historia de orgasmos clitoridianos). La relación entre los
componentes del modo de caminar y las historias de orgasmos vaginales se evaluó por
medio de los coeficientes de correlación de Spearman. Todas las pruebas fueron
bilaterales.
Resultados
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La tabla 1 proporciona detalles demográficos de los participantes de los grupos con
orgasmos vaginales y sin orgasmos vaginales. Se respaldó la hipótesis, ya que los
sexólogos capacitados fueron capaces de inferir la historia de orgasmos vaginales en base
a la observación del modo de caminar de las mujeres (81,25% correctos, intervalo de
confianza del 95% = 61,8 – 100%). La tabla 2 muestra los resultados.
Para la tabulación cruzada de 2 x 2, el chi-cuadrado general fue 6,35; phi = 0,63; P =
0,012; prueba exacta de Fisher: P < 0,05. La capacidad informada de experimentar
orgasmos clitoridianos no estaba relacionada con la capacidad clasificada de experimentar
orgasmos vaginales (chi-cuadrado = 1,33; phi = 0,29, P = 0,25) ni con la capacidad
informada de experimentar orgasmos vaginales (chi-cuadrado = 0,8; phi = 0,22; P = 0,38).
Para los análisis exploratorios, las correlaciones de Spearman (rho) de las historias de
orgasmos vaginales fueron solo estadísticamente significativas para la relación de la suma
de la longitud de los pasos y la rotación de la columna vertebral (r = 0,51; P < 0,05). Todas
las otras correlaciones dieron como resultado r > 0,3, pero no fueron significativas para el
tamaño de muestra obtenido. La edad no estaba relacionada con las variables sexuales.
Discusión
Sexólogos capacitados adecuadamente fueron capaces de inferir la historia de orgasmos
vaginales en base al modo de caminar de las mujeres. Los sexólogos hicieron
deducciones generales sobre la historia de orgasmos vaginales de las mujeres en base a
la medida en que el modo de caminar de las mujeres fuera fluido, sensual, energético y
libre. Las clasificaciones no estaban relacionadas con los informes de las mujeres sobre
los orgasmos clitoridianos con una pareja; y el orgasmo clitoridiano no estaba relacionado
con el orgasmo vaginal.
Tabla 2. Orgasmos vaginales inferidos por el modo de caminar y según lo informado por los participantes
_______________________________________________________________________________
VO+ VO-
(autoinforme) (autoinforme)
_______________________________________________________________________________
VO+ (deducción de los observadores) 6 2
VO- (deducción de los observadores) 1 7
___________________________________________________________________________________________
P <0,05 (prueba exacta de Fisher).
VO = historia de orgasmos vaginales.
Aunque los dos diagnósticos incorrectos pueden ser solo eso, también es posible que en el
caso de los dos positivos falsos, las mujeres puedan tener la capacidad de experimentar
orgasmos vaginales, pero todavía no tienen suficiente experiencia ni conocieron a un
hombre con la capacidad suficiente como para inducir orgasmos vaginales. Además del
posible asunto anatómico con respecto a si el hombre tiene el pene lo suficientemente
largo como para producir el golpeteo cervical y del asunto con respecto a si el hombre
mantiene una erección durante el tiempo suficiente (sin tener eyaculación precoz ni
disfunción eréctil), los estudios indicaron que es más probable que las mujeres
experimenten un orgasmo producido por el coito cuando un hombre exhibe indicadores de
un buen estado físico genético (que incluye el atractivo físico) [24,25]. Los análisis
exploratorios adicionales dieron como resultado una correlación motora específica
significativa de la historia de orgasmos vaginales: la suma de la longitud de los pasos y la
rotación vertebral fue mayor en las mujeres que experimentan orgasmos vaginales. Esto
podría reflejar el flujo de energía libre y desbloqueada desde las piernas a través de la
pelvis hacia la columna vertebral. Además del marco conceptual presentado en la
introducción (y tratado después), existen explicaciones alternativas (que pueden coexistir
con el marco conceptual principal). Una posible cuestión consiste en que las
características anatómicas predisponen a una mayor o menor disposición para el orgasmo
vaginal. Por ejemplo, mientras mayor sea la distancia entre la uretra y la vagina, es más
probable que una mujer experimente orgasmos vaginales [26]. Posiblemente, estas
características influyen directamente en los orgasmos vaginales como en los movimientos
pélvicos, ya sea que son un factor real que predispone a la experimentación de orgasmos
vaginales o que se desarrollan como consecuencia de experimentar orgasmos vaginales.
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Además, es posible que las mujeres que experimenten orgasmos vaginales se sientan
más confiadas o cómodas con respecto a su sexualidad, y esto se refleja en su modo de
caminar. Dicha confianza también puede estar relacionada con la relación que la mujer
haya tenido, dado el hallazgo en el que se observó que específicamente los orgasmos
peneanos-vaginales están relacionados con los índices de una mejor calidad de la relación
[8,9]. Esta fue una pequeña prueba de conveniencia de las estudiantes universitarias
voluntarias. Esto puede limitar la generabilidad de estos resultados a mujeres mayores o
hacia el resto de la comunidad. Estudios futuros también pueden analizar la relación del
modo de caminar con las frecuencias de las actividades sexuales específicas e incluir
mujeres de un rango etario más amplio (el rango etario de los participantes fue algo
limitado) y con otras ocupaciones. Sin embargo, encuestas extensas indicaron que ni la
edad ni la educación están relacionadas con la historia de anorgasmia vaginal [8], y que ni
la edad ni la clase social son factores de riesgo para la categoría más amplia de la
anorgasmia coital femenina [27]. Este hallazgo sobre la relación entre los orgasmos
vaginales y un modo de caminar más fluido, sensual, energético, libre y desbloqueado se
agrega a los hallazgos empíricos de investigación de la historia de orgasmos peneanosvaginales
específicamente relacionados con índices de una mejor función interpersonal y
psicológica de las mujeres [1, 8, 9]. La integración del movimiento corporal más
característico de las mujeres que experimentan orgasmos vaginales tiene un paralelo en
los hallazgos de investigación en los que la uniformidad de los orgasmos producidos por el
coito peneano-vaginal (pero no uniformidad de orgasmos producidos por otras actividades
sexuales) está relacionada con la concordancia de la respuesta subjetiva y genital al
erotismo en un entorno de laboratorio [28, 29]. En un estudio reciente, las mujeres que
tuvieron una historia de orgasmos vaginales manifestaron un menor uso de mecanismos
de defensa psicológicos inmaduros en comparación con las mujeres que experimentan
anorgasmia vaginal [1]. Dos de los mecanismos de defensa inmaduros específicos
(somatización y disociación) que diferenciaron a las mujeres que experimentan orgasmos
vaginales de las que no pueden estar relacionados con aspectos de los presentes
hallazgos. La disociación implica la desconexión de las funciones psicológicas
generalmente integradas (que incluyen las funciones motoras y sensoriales) del yo, y la
somatización implica convertir los problemas psicológicos en alteraciones o quejas físicas.
Conclusiones
Aunque la muestra fue pequeña, el resultado (que sexólogos capacitados adecuadamente
pueden inferir la historia de orgasmos vaginales específicos simplemente con la
observación del modo de caminar de las mujeres) concuerda con la teoría y con los
hallazgos empíricos anteriores por medio de muestras representativas y buscadas. En
estos estudios, se observó que las mujeres con orgasmos vaginales tienen una mejor
función psicológica que las mujeres que no experimentan orgasmos vaginales (aún si
experimentan orgasmos clitoridianos) [1,8,9,30]. Este hallazgo también proporciona un
posible respaldo para los supuestos teóricos con respecto a una relación entre el bloqueo
muscular y la alteración de la función del carácter y del sexo [11–13], y también concuerda
con el posible uso de la incorporación de entrenamiento de los movimientos, la respiración,
los patrones musculares para el tratamiento de las disfunciones sexuales [18].

Corresponding Author: Stuart Brody, PhD, Division of Psychology, School of Social Sciences,
University of the West of Scotland, Paisley PA1 2BE, UK. Tel: +44 141 8494020; Fax: +44 141
8483891; E-mail: stuartbrody@hotmail.com
Conflict of Interest: None declared.

Statement of Authorship
Category 1
(a) Conception and Design
Aurelie Nicholas; Pascal de Sutter; François de Carufel
(b) Acquisition of Data
Nicholas et al.
© 2008 International Society for Sexual Medicine J Sex Med 2008;5:2119–2124
Aurelie Nicholas
(c) Analysis and Interpretation of Data
Stuart Brody
Category 2
(a) Drafting the Article
Aurelie Nicholas; Stuart Brody
(b) Revising It for Intellectual Content
Stuart Brody; Pascal de Sutter; François de Carufel
Category 3
(a) Final Approval of the Completed Article
Stuart Brody; François de Carufel; Pascal de Sutter; Aurelie Nicholas
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