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Consultorio destinado a travestis

Rosario abrió el primer consultorio público del país destinado a travestis

Florencia O’Keefe / La Capital

Rosario tiene el primer consultorio médico público del país que se ocupa de la población “trans”. Travestis y transexuales cuentan ahora con un espacio propio de atención primaria gratuita que funciona en el Centro de Salud Martin (Moreno 950). “El Estado municipal estaba en deuda con este grupo que por su condición sexual suele ser víctima de marginación y discriminación y, por lo tanto, no accede con facilidad a los servicios médicos; además, son personas con problemas de salud específicos”, explicó Damián Lavarello, director del Programa Municipal de Sida (Promusida) y uno de los impulsores de la apertura de este espacio.

VIH sida, trastornos hormonales por consumo de estrógenos,    lesiones orgánicas por la aplicación de inyecciones de silicona para agrandar las mamas, adicción al alcohol o a drogas pesadas son los problemas más frecuentes que enfrentan quienes han nacido varones pero han decidido transformar su cuerpo para vivir como mujeres ya que, según datos del Area de la Diversidad Sexual, el 80 % de las travestis y transexuales rosarinas ejerce la prostitución. El estilo de vida que llevan, algunas por elección y otras por falta de oportunidades, genera que no superen los 40 años, una edad que está muy lejos del promedio de vida del que goza la población general.

Se    estima que entre el 30 y 50 % de las travestis que se dedica al trabajo sexual en Rosario tiene VIH, y un porcentaje similar sufre de sífilis, virus de papiloma humano, hepatitis B y C y blenorragia, entre otras enfermedades de transmisión sexual. Además, soportan las consecuencias “dramáticas” del uso de inyecciones de silicona (en lugar de prótesis mamarias), una práctica común en la población “trans” y completamente desaconsejada por los graves efectos que provoca en el organismo.

En tanto, como el resto de la gente, se    exponen a distintos problemas sanitarios, con un agregado: cargan con las dificultades propias de la transformación corporal, pero además son genéticamente varones y, por ende, tienen más probabilidades de sufrir, por ejemplo, enfermedades cardiovasculares, cáncer de colon y trastornos en la próstata. “Desde hace años vemos que llegan a los consultorios cuando su salud está muy deteriorada. La realidad de las travestis es muy compleja”, destacó Lavarello.

La creación del consultorio de salud “trans” fue impulsada    por el Promusida y el Area de la Diversidad Sexual que coordina Esteban Paulón y que depende de la Secretaría de Promoción Social de la Municipalidad de Rosario. Cuenta con el respaldo de los directivos de salud primaria y en particular del director del Centro de Salud Martin, Claudio Bertone.

Se estima que en    la ciudad hay alrededor de 300 travestis, transexuales y transgénero: “Es un grupo vulnerado en sus derechos con problemas específicos: no acceden a la salud, ni al trabajo formal; son personas discriminadas porque se apartan de los estereotipos aceptados. Trabajamos con la convicción de que hay que desmontar mitos y prejuicios, y de que merecen la misma preocupación por parte de las autoridades como toda la población de Rosario”, señaló Jorgelina Juliano, del Area de la Diversidad Sexual.

Presión social. La mirada acusadora de mucha gente, el hecho de que no tengan un DNI que refleje la identidad o género con el que viven y que provoca, por ejemplo, que en un consultorio médico tengan que anunciarse o sean llamadas a viva voz con un nombre que sienten que no les pertenece, provoca que travestis y transexuales se autoexcluyan y decidan no concurrir a los centros de salud. “Yo no ejerzo la prostitución, trabajo con mi mamá en una granja, soy dibujante y caricaturista, se podría decir que llevo una vida saludable y alejada del estereotipo de los transexuales, sin embargo, me cuesta un montón enfrentar algunas situaciones como las de ir al médico o a votar en una fila de varones”, reconoce Gabriela Rodríguez, transexual de 48 años.

Gabriela reconoce que “la mayoría de las chicas “trans” no se    cuidan. Y enumera algunas de las situaciones a las que deben hacerles frente con un monto muy grande de angustia. “Tienen miedo de concurrir a un consultorio médico”, dice a modo de ejemplo.

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