Biblioteca OnlineMetodología de la enseñanza de la Educación Sexual

Enfoques-sexosóficos y sexológicos

Análisis de contenido sobre enfoques-sexosóficos y sexológicos

• Echevarría, Claudia Susana
• López, Carina Claudia del Valle
• Mercado, Adriana Verónica
• Novillo, Liliana Esther

Hemos elegido para analizar tres textos diferentes; el primero (1) es un libro de 1.996 de Pedro Eliseo Esteves un médico endocrinólogo infanto-juvenil que creó el primer centro de atención de adolescentes en el hospital de niños de Mendoza, docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo., titulado: “Te acompaño a crecer. Fundamentas para una educación sexual humana y responsable”. El segundo (2) es un documento publicado en 1.995 por la Iglesia Católica como respuesta a las necesidades de sus feligreses: SEXUALIDAD HUMANA-VERDAD y SIGNIFICADO. ORIENTACIONES EDUCATIVAS EN FAMILIA”, del Pontificio. Consejo. para la Familia. El último (3) es un artículo que rescatamos del Web Log de Clarín, “¿Qué enseñaría sobre “Educación Sexual”?”, donde como respuesta encontramos cientos de opiniones emitidas al respecto por una gran diversidad de participantes, lo que consideramos como -una muestra de las opiniones de los argentinos en general y de otras nacionalidades también.
A continuación recordamos los conceptos de sexología y sexosofía vistos en nuestro cursado y luego citaremos los textos, con referencias (1), (2) Y (3) según el orden dado anteriormente y nuestro análisis realizado.
SEXOLOGÍA y SEXOSOFÍA
• El sexólogo e investigador norteamericano de la Universidad de John Hopkins, John Money, uno de los sexólogos más importantes de los últimos años, sostiene que: “Sexosofía es el conjunto de principios y conocimientos que la gente tiene acerca de su propia e íntima experiencia de su función sexual; se refiere por lo tanto a la filosofía, acerca del sexo y del erotismo que se tiene en relación a sí mismo, personal o colectivamente incluyendo valores personales y culturales compartidos.”
• Esto nos lleva a decir que se destaca una marcada diferencia entre la sexología y la sexosofía ya que, según el mismo Money, la “sexología” es la ciencia del sexo y de la función erótica en los seres humanos y otras especies”
En cuanto a la masturbación, analizamos los siguientes textos:
• El placer solitario, tan discutido
Como es bien conocido, el inicio de los cambios puberales trae la irrupción de hormonas sexuales en todo el cuerpo. De allí que varones y chicas comiencen a sentir un placer intenso al tocarse los genitales. Es común entre los varones que esta experiencia de autoerotismo sea compartida en el grupo de amigos, en el viaje de egreso de la primaria o e en los campamentos. A la mayoria1es ap6rta un conocimiento acerca de la propia genitalidad. En el idioma alemán, a la masturbación se la llama “selbst befriedigung”, o sea autopacificación.
A partir de algunas observaciones médicas se asoció, hace más de un siglo, la masturbación a las demencias; desde entonces mucho se ha escrito., insistido y asustado respecto a que el masturbarse produce trastornos físicos o mentales. Los partidarios de estas prevenciones pronosticaban y pronostican aún hoy, consecuencias que van desde la “debilidad” para los deportes, el vaciamiento de calcio, fósforo y vitaminas hasta la ceguera o el retardo mental.
No está de más volver a aclarar que estas opiniones no tienen ningún asidero científico.
Después de dialogar acerca de la masturbación con adolescentes varones sanos de todas las edades, la experiencia clínica psicológica me permite concluir, que esta autoestimulación genital es mucho más intensa y frecuente coincidiendo con el máximo estirón del crecimiento. Precisamente esta edad, entre los 13 y los 15 años en los varones es el período de mayor cambio físico después del cual la masturbación disminuye notablemente. Si bien este fenómeno es extremadamente frecuente, muchos adolescentes, también sanos, no sienten necesidad de hacerlo o lo rechazan conscientemente por diversos motivos, entre ellos el religioso.
Salvo excepciones muy raras, no he podido observar en adolescentes que la autoestimulación genital coincida con alguna enfermedad psíquica. Estos raros casos han sido jóvenes portadores de una neurosis severa o psicosis, donde se observa la excesiva masturbación o su rechazo obsesivo como síntoma acompañante, pero no como causantes de la psicopatía.
El placer sexual solitario tiene significados diferentes según cada persona, su tradición familiar, edad y circunstancia vital, por lo que es difícil generalizar y dar respuestas válidas para todos. En la temprana adolescencia los motiva la curiosidad de disfrutar un placer intenso, hasta entonces desconocido. Más adelante puede ser vivido como una descarga de ansiedad o de tensiones, Ante la imposibilidad de tener contactos sexuales reales, estos momentos permiten al adolescente fantasear con su futuro rol.
Si más allá de esta edad no termina de “pacificar” a quienes la practican, es precisamente porque no se logra ese “compartir de intimidades”, que hace al placer un generador de alegría de vivir.
La actitud docente frente a la masturbación sería la de reconocer como fuente de un intenso placer de un “gustito”, que está en el camino, en la vía hacia un placer más completo y que satisface más a los seres humanos al poder compartirlo como expresión del amor que se brindan. Se debería dar a los adolescentes preocupados la posibilidad de hablar personalmente acerca del tema con un adulto de su confianza, ya que verbalizar los temores o las culpas puede aliviar notablemente la ansiedad. Para los adolescentes con conciencia de falta grave según su religión no debe dudarse en derivarlo a un sacerdote o pastor experimentado, que conozca e profundidad la psicología y el lenguaje juvenil.
Es delicado y difícil juzgar la masturbación desde afuera; invocando poca capacidad de lucha o falta de voluntad. Esto acarrea en general más sentimientos de autodescalificación, de inferioridad o de fracaso, nada deseables en la edad de la afirmación; El centrar la pureza en la abstención del autoerotismo tampoco es recomendable, ya que sería reducir la vida moral a lo genital. No sería bueno tampoco banalizar el placer, ni propagandear uniformemente la autoestimulación. Da que pensar que en la historia del arte erótico se encuentran innumerables obras de relaciones sexuales y son casi desconocidas las referidas al autoerotismo.
Creo que la actitud docente que sintetizaría mi pensamiento seria la de estar atentos para poder hablar del tema, pensando que si se habla de esto podrán abordarse más adelante otros temas más cruciales. Lo importante es señalar el camino hacia la plenitud del encuentro, buscar el sentido de los actos y valorizar la propia sexualidad original respetando la de los otros. (1)

Creemos que este texto está basado en premisas sexológicas, no se muestra subjetivo, salvo en la recomendación a los docentes que relaciona el placer de la masturbación como “gustito” y posteriormente al encuentro con otra persona, a la que le unen lazos sentimentales, como “gustazo”. En realidad para nosotras que fuimos formadas bajo este paradigma nos parece aceptable. Pero dudamos de que todos opinen igual.
En oposición a esta cita analizamos la postura de la Iglesia Católica:
• “En particular, la masturbación constituye un desorden grave, ilícito en sí mismo, que no puede ser moralmente justificado por que “la inmadurez de la aclo1escencia que a veces puede prolongarse más allá de esa edad, el desequilibrio psíquico o el hábito contraído pueden influir sobre la conducta, atenuando el carácter deliberado del acto y hacer que no haya siempre falta subjetivamente grave”. Se debe ayudar a los adolescentes a superar estas manifestaciones de desorden que son frecuentemente expresión de conflictos internos de la edad y no raramente de una visión egoísta de la sexualidad”. (2)
En este texto sexosófico, podemos ver la gran subjetividad de los autores, católicos, abstinentes y prejuiciosos, donde la masturbación es tomada como un desorden grave. Partiendo de que es un documento que será consultado por todos los católicos, es de esperar este matiz, que no se basa en ningún asidero científico. Muy alejado de la realidad. Es como si la iglesia volviera sus ojos aún de sus mismas entrañas y negara toda humanidad en estos actos.
Relacionados a la homosexualidad., realizamos el siguiente análisis:
• El miedo a ser homosexua1
Durante los años adolescentes se termina de modelar la identidad sexual, que es ir sintiéndose cómodo y aceptado en su sexo como mujer o como varón. Muchas personas normales requieren un largo tiempo para esta conformidad interior y para eso no sólo se requiere la influencia de los padres sino la de las circunstancias que le tocan vivir, las amistades, influencias de compañeros de trabajo, etc.
Por atravesar el proceso de encontrarse consigo mismo, es raro que se consulte en la adolescencia por una manifiesta homosexualidad. Es mucho más frecuente que los adolescentes manifiesten que tienen miedo, a veces pánico, de llegar a ser homosexuales.
En la temprana adolescencia, en les años de descubrimiento de los cambios del cuerpo, muchos púberes exploran sus genitales o juegan con chicos o chicas del mismo sexo. Comparan sus atributos o sus capacidades, fabulando sobre sus futuros roles amatorios. Por otra parte la curiosidad los lleva a “espiar de costado” en los vestuarios o duchas, con el fin de aceptar el propio cambio. Todas estas experiencias generan en un gran número de jóvenes la idea de que no se es normal, que la orientación sexual está equivocada. La angustia y la vergüenza se arrastran a veces largos años, porque no tienen con quien abrirse confiadamente.
No es raro que este miedo se vea confirmado con la frustrada primera relación heterosexual, lo que agrava el cuadro. Tampoco ayuda a la resolución., la agresiva imagen de la mujer y del hombre que los medios trasmiten. Se les hace más fácil imaginar una relación con alguien del propio sexo.
Las experiencias tempranas con adolescentes de la misma edad, casi siempre se resuelven al avanzar la juventud, dando lugar a una orientación heterosexual para el resto de la vida. El ofrecer estas explicaciones, tanto públicamente en charlas o personalmente se logra disminuir la ansiedad y el pánico tiende a desaparecer.
Adolescentes mayores con una franca orientación homosexual, no suelen buscar ayuda profesional salvo en el caso de prevención del SIDA.
La actitud docente es la de brindar la posibilidad de hablar y de escuchar atentamente hasta el final. Preguntar, sin inmiscuirse en los detalles, dando tiempo para que en otra oportunidad vuelva a continuar su relato. No es bueno para la comunicación adelantarse a dar consejos o volcar de golpe lo que se piensa. La derivación a un especialista en áreas de la conducta, cuando se requiere, sólo se hará una vez ganada la confianza y si la persona está motivada para consultar.
La adolescencia por otra parte es la edad clave para generar conductas que disminuyan la discriminación de los homosexuales. Se debería recalcar que ellos no eligen su condición y que merecen exactamente el mismo respeto que cualquier persona para llevar adelante su vida. Hoy se conoce que los agresores sexuales se cuentan tanto entre los hetero como en los homosexuales, de modo que generar temor sólo frente a los segundos no tiene justificación. Poner siempre que se pueda en evidencia que el cuerpo de cada ser es inviolable, que no se puede avasallar. Tampoco su psiquismo o su conciencia. Estos son capítulos fundamentales de la Educación Sexual en la familia y en la comunidad. (1)
De nuevo y siguiendo la misma línea, el autor, médico de jóvenes y niños, analiza objetivamente el tema y nos parece acertada, tal vez por no tener otras opiniones, sus recomendaciones a los docentes.

Para la iglesia católica, la homosexualidad…

• Una problemática particular, posible en el proceso de maduración-identificación sexual, es la de la homosexualidad, que, por desgracia, tiende a difundirse en la moderna cultura urbana. Es necesario presentar este fenómeno con equilibrio, a la luz de los documentos de la Iglesia. Los jóvenes piden ayuda para distinguir los conceptos de normalidad y anomalía, de culpa subjetiva y de desorden objetivo, evitando juicio de hostilidad, y a la vez clarificando la orientación estructural y complementaria de la sexualidad al matrimonio, a la procreación y a la castidad cristiana. « La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado ». Es necesario distinguir entre la tendencia, que puede ser innata, y los actos de homosexualidad que « son intrínsecamente desordenados» y contrarios a la ley natural. Muchos casos, especialmente si la práctica de actos homosexuales no se ha enraizado, pueden ser resueltos positivamente con una terapia apropiada. En cualquier caso, las personas en estas condiciones deben ser acogidas con respeto, dignidad y delicadeza, evitando toda injusta discriminación. Los padres, por su parte, cuando advierten en sus hijos, en edad infantil o en la adolescencia, alguna manifestación de dicha tendencia o de tales comportamientos, deben buscar la ayuda de personas expertas y calificadas para proporcionarle todo el apoyo posible. Para la mayoría de las personas con tendencias homosexuales, tal condición constituye una prueba. « Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición ». «Las personas homosexuales están llamadas a la castidad ». (2)

Al leer los “conceptos” de “tendencia innata a la homosexualidad” y “actos de homosexualidad desordenados” y “contrarios a la ley natural”, creemos que la iglesia muestra un total y explícito desconocimiento de esta temática y sus recomendaciones como “terapia adecuada” para los casos en que “los actos homosexuales no se han enraizado” nos parecen de otro siglo …. Es amedrentador saber que es esa la postura con la que se trata esta problemática, sobre todo por la cantidad de personas que pertenecen al cristianismo en nuestra sociedad. Totalmente sexosófico, dudamos que se logre el respeto, compasión y delicadeza mencionados si se parte del supuesto de antinaturalidad. Los seres humanos tendemos a eliminar de alguna manera (ignorados, maltratados, etc) a aquellos que sabemos diferentes de la mayoría, o sea lo “normal”.
Al tratar el tema de qué enseñar en educación sexual, cómo cuándo y dónde, acudimos a:

• En algunas sociedades existen asociaciones profesionales de educadores, consejeros y terapistas del sexo. Su trabajo se basa, no raramente en teorías malsanas, privadas de valor científico y cerradas a una auténtica antropología, que no reconoce el verdadero valor de la castidad; por eso, los padres deberán cerciorarse con mucha cautela sobre la orientación de tales asociaciones; no confiándose por el tipo de reconocimiento oficial que hubieran recibido. El hecho de que su punto de vista se encuentra en contradicción con las enseñanzas de la Iglesia, se manifiesta no sólo en su modo de actuar; sino en sus publicaciones, ampliamente difundidas en diversos países.
• Otro abuso tiene lugar cuando se imparte la educación sexual enseñando a los niños, también gráficamente, todos los detalles íntimos de las relaciones genital es. Este mal se da hoy con frecuencia con el fin de ofrecer una educación para el « sexo seguro », sobre todo en relación con la difusión del SIDA. En este contexto, los padres deben rechazar la promoción del llamado safe sex o « safer sex », una política peligrosa e inmoral, basada en la teoría ilusoria de que el preservativo (condón) pueda dar protección adecuada contra el SIDA. Los padres deben insistir en la continencia fuera del matrimonio y en la fidelidad en el matrimonio como la única verdadera y segura educación para la prevención de dicho contagio.
• Otro método ampliamente utilizado, y a menudo igualmente dañoso, es la llamada « clarificación de los valores ». Los jóvenes son animados a reflexionar, clarificar y decidir las cuestiones morales con la máxima « autonomía» ignorando, sin embargo, la realidad objetiva de la ley moral en general, y descuidando la formación de las conciencias sobre los preceptos morales específicos cristianos, corroborados por el Magisterio de la Iglesia. Se infunde en los jóvenes la idea de que un código moral ha de ser algo creado por ellos mismos, como si el hombre fuera fuente y norma de la moral.
Este llamado método de clarificación de los valores obstaculiza la verdadera libertad y la autonomía de los jóvenes durante un período inseguro de su desarrollo. No sólo favorece en la práctica la opinión de la mayoría, sino que se coloca a los jóvenes ante situaciones morales complejas, lejanas de las normales elecciones éticas que deben afrontar, donde el bien o el mal se reconocen con facilidad. Este método tiende a aliarse estrechamente con el relativismo moral, estimulando la indiferencia respecto a la ley moral y el permisivismo.
• Los padres han de prestar atención también a los modos con los cuales la instrucción sexual se inserta en el contexto de otras materias, sin duda útiles (por ejemplo: la sanidad y la higiene, el desarrollo personal, la vida familiar, la literatura infantil, los estudios sociales y culturales, etc.). En estos casos es más difícil controlar el contenido de la instrucción sexual. Dicho método de la inclusión es utilizado especialmente por quienes promueven la instrucción sexual en la perspectiva del control de los nacimientos o en los países donde el gobierno no respeta los derechos de los padres en este ámbito. Pero la misma catequesis quedará distorsionada si los vínculos inseparables entre la religión y la moral fueran utilizados como pretexto para introducir en la instrucción religiosa informaciones sexuales, biológicas y afectivas que sólo los padres han de dar según su prudente decisión en el propio hogar”. (2)

En estos postulados de la propuesta de la iglesia católica vemos que como siempre no se reconoce ningún derecho de los niños, ni tampoco se muestra una visión de la realidad sobre la familia y su conformación y rol en la sociedad actual. Delegar sólo en los padres, desconociendo su formación en lo que a sexualidad humana atañe, es lo que nos ha llevado a estar como estamos en la actualidad. Parece desconocer totalmente la existencia de prácticas sexuales fuera del matrimonio, de los abusos que se cometen dentro de las propias familias-sin mencionar las de la iglesia como institución- la existencia del aborto como un práctica cotidiana para liberarse de hijos no deseados, etc. Creemos que aceptar este documento totalmente sexosófico, por católicos que nos consideremos, tal como está nos llevaría a seguir o empeorar las condiciones y el sufrimiento de las personasen nuestra sociedad actual.

El siguiente artículo lo rescatamos del web Log del diario Clarín:
• “En la Ciudad de Buenos Aires, se está trabajando para elaborar los contenidos programáticos sobre “Educación Sexual”. Se me ocurrió pensar que padres y madres, maestros y profesores, alumnos y alumnas podríamos tener nuestra voz al respecto.
¿QUÉ CONTENIDOS QUEREMOS QUE ABORDE LA EDUCACIÓN SEXUAL EN LAS ESCUELAS?
El currículo es una construcción social. Generalmente personas designadas por los funcionarios elegidos para orientar la educación de un país, reúnen a un grupo de expertos para decidir qué, cuánto, cuándo y cómo se debe – o se recomienda – enseñar de una disciplina específica.
Es gente la que hace los programas. Gente sometida a tensiones, intereses; relacionada a grupos, que trabaja en instituciones.
En las disciplinas más “duras”: matemáticas, física y química, la organización disciplinar impone con más fuerza ciertos recorridos. En otras, decidir qué cosa se debe enseñar y la modalidad de abordaje es materia opinable.
En el caso particular de “Educación Sexual” creo que el “sentido común” tiene algo que decir.
El “sentido común” encierra conocimiento. Podríamos decir que éste está toscamente mirado desde nuestro recorrido vital, desde nuestra historia. Está impregnado de nuestras relaciones en el contexto en que vivimos.
Todos los actores de la relación casa-escuela tenemos algo para decir. Más allá de que seamos escuchados o no, sugiero seriamente que nos escuchemos entre nosotros.
Propongamos el programa de educación sexual para chicos de 10, 11 Y 12 años. Focalicemos en esa edad, y tratemos de pensar sólo en el contenido despreocupémonos en este momento de otros aspectos no menos importantes como la capacitación docente para el tema y la modalidad de enseñanza.
¿Qué le enseñaría Ud. sobre este tema a esos chicos?
¿Qué conocimientos y actitudes cree Ud. importante para la educación sexual de esos niños?
Para orientar a los lectores en la construcción de las propuestas sugiero algunos subtemas:
a) Sexualidad y cuidado de sí mismo y del otro.
b) Sexualidad y Género (El problema de la identidad sexual; derechos y deberes).
c) Sexualidad y Anatomía y fisiología. (El desarrollo y la evolución de la sexualidad en diferentes culturas)
Estas divisiones son modalidades que utilizan los adultos para encuadrar el tema y entenderse entre ellos. Los niños no se limitan a ellas.
En realidad, los chicos hacen preguntas sin clasificación alguna: “¿Qué es un forro?” “¿Mamá, por qué cerrás la puerta de tu cuarto cuando estás con papá?” ¡Juan quiere que le regale una muñeca para el cumple!”
Tal vez la fuente más importante de conocimientos sobre sexualidad sean los compañeros y los propios medios de información (T. V. e Internet). Allí obtienen información que muchas veces no entienden y adquieren actitudes que se van constituyendo como “naturales”.
Comparto la idea de que la escuela debe ocuparse del problema. Reitero la importancia de que padres y maestros sean escuchados en forma directa y no solamente por medio de sus representantes y los técnicos que éstos consultan.
¿Qué debemos enseñarles a los niños, nuestros hijos-alumnos sobre educación sexual? Espero sus comentarios”(2)
Publicado por Jorge Apel en Enero 15, 2007.
• “Lo que SI está visto, es que fomentar la Abstención como forma de prevención, ha llevado a muchos embarazos no deseados. Dejemos de pensar que la información lleva a la acción. El silencio NUNCA sirve. El maestro debe enseñar, y los padres deben guiar. En cuanto a los contenidos, deberían ser “científicos y totales”. “Científicos”, porque deberían ser rigurosamente ciertos, sin opiniones ni religiosidades de por medio. “Totales”, porque deben tocarse todos los aspectos que los chicos reciben de medios de comunicación masiva (travestismo, homosexualidad, etc). Publicado por Mauro Bressan. Setiembre 26, 2.006.
• Pienso que el Sr. Apel limita el universo de las respuestas acotando e induciendo solamente un aspecto de la problemática de la enseñanza de la sexualidad con las posibilidades que enuncia. Los contenidos programáticos deberían considerar que la sexualidad es una parte de la persona. Maravilloso instrumento de colaboración de dos personas únicas para “crear” otra. b)Que lo genital no agota la sexualidad sino que es un componente y no el más importante de la compleja naturaleza del hombre, cuerpo y espíritu (“psiquis: alma” ) c)Que el cuidado de si mismo y el otro pasa por el respeto a la dignidad del otro como persona. d) Que ello implica no considerar al otro como objeto de placer sexual; e) Que el sexo está determinado por la naturaleza como la de las flores, plantas y animales que no “eligen”, y que es para siempre salvo casos excepcionales. f) Que el niño nace de la unión del varón y la mujer. f) Que esa uni6n es uno de los fines, no el único del matrimonio y que éste (civil, religioso, etc.,) es la base de la familia. J) Que una familia la forman únicamente el hombre y la mujer y su descendencia; k) El valor de la abstinencia como formadora de la voluntad para dominio de uno mismo en situaciones extremas para acotar el número de hijos deseado. I) Que como en el deporte, lo abstinencia se adquiere por la repetición de actos y que esos actos forman la voluntad para cosas mayores ANTES de unirse a otra persona del sexo opuesto, es decir, DESDE que tengo la posibilidad de procrear HASTA llegado el momento, Que es difícil pero posible y supone un mejoramiento del carácter. m) La necesidad intrínseca de la persona de amar a otro y nada más que a otro se basa en la entrega y no en el egoísmo. n) Que la fidelidad es posible; o) que los métodos anticonceptivos son herramientas del egoísmo y llevan implícito el uso del otro como objeto; p) Que existen formas naturales de ajustar el número de hijos, que por general toda planificación puede partir de un supuesto de falta de confianza y de responsabilidad. q) Que el aborto es directamente un asesinato de una persona como ellos (los niños y j6venes), con su misma dignidad y sus mismos derechos a nacer, vivir y desarrollarse sea cual fuera la forma de haber sido concebido. Publicado por Alfredo Barcia. Septiembre 25,2006,
En este texto vemos la propuesta de un señor Apel que pide que los argentinos opinemos sobre la educación sexual, los contenidos, su selección y planificación etc. En su propuesta y los dos comentarios elegidos por nosotras, que son sólo una pequeña muestra de lo confuso y problemático que es este tema para nuestra sociedad, vemos cómo están teñidas de creencias y falsos conocimientos, mitos, etc. acerca de nuestra propia sexualidad y cómo pretendemos transmitir conocimientos a nuestros descendientes para “aliviar” y ayudar a que tengan un “buen uso” de la propio sexualidad.
Creemos que lo más adecuado sería tratar de formar a nuestros hijos y alumnos de manera objetiva, tratando de no dar recetas, sino permitiendo que entre educadores y educandos intercambiemos conocimientos, a través del diálogo e intercambio que se produce en el aprendizaje.
Nos parece válida la propuesta de recurrir a la metodología del LENGUAJE TOTAL aplicado a la educación de la sexualidad. Tal vez concebir el aprendizaje como un proceso endógeno y permanente que hace que el educando sea creador, actualizador y realizador de su propio ser, convirtiéndose por la comunicación con los otros hombres en actor y recreador de la historia, sea la mejor manera de enriquecernos mutuamente y podamos así tener las herramientas básicas que nos permita manejarnos de manera adecuada en nuestra vida.

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