Biblioteca OnlineMetodología de la enseñanza de la Educación Sexual

Educación Sexual…cosa de grandes

Por: María del P. Ghirardi, Patricia Menard, Rosana Polanco y Silvia Sánchez Negrette
Participantes del Curso de Formación en sexualidad de AASES

En ocasión de presentar una reflexión sobre la Educación Sexual hoy, en el 6° Congreso Nacional de Educación La Escuela por dentro “Repensar el aula y la escuela en los nuevos contextos” realizado en Río Cuarto en 2009, se pensó en el papel fundamental de los adultos en la implementación efectiva de la Ley de Educación Sexual en el ámbito educativo. Esta reflexión surge del análisis de la realidad de varias instituciones educativas de distintos niveles, en las que se detectan dilaciones para incorporar a la currícula los lineamientos básicos que dan cuerpo a la Ley. Los argumentos, aunque variados, nos permite una primera observación: la mayor dificultad para avanzar en la implementación de la ley creemos que está en los adultos, tanto padres como docentes, hoy responsables de acompañar a niños y jóvenes hacia una sexualidad más saludable. Prejuicios, temor a la reacción de la familia, falta de capacitación, de materiales y recursos apropiados, son las explicaciones que apuntan más a las dificultades que a las posibilidades de trabajar en ésta temática.

Reflexionando sobre los contenidos de la presente capacitación, surge el título de ésta ponencia: Educación Sexual…cosa de grandes. En ocasión de trabajar de manera institucional y sistemática con docentes y directivos de seis establecimientos educativos y poniendo a consideración éste escrito, tuvimos oportunidad de percibir que esto es realmente compartido por los docentes, más allá de las observaciones y especulaciones que se puedan hacer por fuera del sistema educativo.
Una de las integrantes de éste equipo en capacitación la Profe Menard, se inspiró en una tarde de julio, después de venir trabajando en talleres de sexualidad con sus compañeros docentes y adolescentes, su tema favorito. La inspiración surgió de pensar… “después de tanto trabajar en éste tema… ¿Qué pienso al final de la Educación Sexual?”

Su llamado telefónico al resto del equipo, buscaba afirmar su idea, con una profusa explicación del título que había seleccionado: “Educación sexual…cosa de grandes”.
El documento nos llego por mail y al encontrarnos pudimos acordar: ¡qué bueno ….que nuestro equipo sea interdisciplinario y que podamos contar con una docente! Lo que siempre valoramos es que si bien no es para nada sencillo discutir y repensar nuestras posiciones personales y profesionales, es en estas oportunidades donde la diversidad nos enriquece, de ahí que siempre decimos “la profe sabe desde adentro como comunicarse con sus colegas”.

El objetivo del escrito era proponer una reflexión sobre el rol docente en la implementación de la Ley de Educación Sexual Integral, teniendo en cuenta su realidad como adulto, su propia historia sexual y en éste marco, predisponerse positivamente a capacitarse de manera efectiva y poder guiar luego en éste proceso a los alumnos.

De aquí en más el desarrollo de la exposición que luego realizó nuestra compañera:

“El desafío de la implementación de la Ley de educación Sexual en el sistema educativo, está en marcha. Mientras tanto, recibimos lineamientos, se arman propuestas de capacitación y aparecen y reaparece bibliografía de apoyo para implementarla en el aula. En el continuo contacto con docentes de distintos niveles, surgen cuestiones fundamentales para el éxito de éste avance legal que cubre una necesidad en la educación de las nuevas generaciones. En cada institución nos preguntamos por lo que dirán las familias, cuanto participaran y nos miramos unos a otros, a veces pensando que al final como tantas cosas, no se implementará. Esto nos pasa a nosotros, los adultos, porque los chicos, alumnos de todos los niveles, no esperan. Para ellos, las cosas en éste y en otros temas, transcurren. Para ellos, algunos han decidido “socializar” la sexualidad, que, como dice Aller Atucha, no es lo mismo que “educar”. El mercado, con todo lo que el término implica, socializa el sexo y le es muy funcional para promocionar productos, ganar mucho dinero usando mensajes de telefonía celular y asegurarse puntos de audiencia, a cualquier costo. En realidad no es “cualquier costo”…el costo es, nada menos que, la salud integral psico-fisica, social y espiritual de nuestros chicos y jóvenes. Y mientras para ellos, esto transcurre… ¿Qué nos pasa a los adultos? ¿Qué nos pasa a los docentes? Quienes hoy transitamos las aulas como profesionales de la educación, sea desde una supervisión, la gestión directiva y sobre todo, desde el aula sabemos, que éste mercado también se encarga de nosotros. Nosotros también, aun los más jóvenes, nos sentimos a veces, avasallados, sorprendidos, intrigados, estimulados y como, adultos, estamos buscando nuestro lugar. Redefinir la sexualidad, reconocerla como un aspecto humano, de gran impacto en la vida personal, social y como componente característico de la idiosincrasia de cada grupo humano en particular, nos puso nuevamente, a los hoy adultos en una nueva posición. No solo la de revisar nuestra propia historia sexual, tarea nada sencilla en el contexto en que crecimos, también nos genera la responsabilidad de que en ésta revisión, lleguemos a vivir una sexualidad más honesta y placentera, pero por sobre todo, porque del resultado de éste proceso también habremos de transmitir estas vivencias, a los niños y jóvenes que se relacionan con nosotros, como hijos, familiares y…como alumnos.
Y es aquí, donde me voy a detener: los actores del sistema que hacen posible que las políticas educativas se cumplan son, básicamente, los docentes. ¿Porque? Son nexo entre el conocimiento y los chicos, entre ellos y la familia; es responsable de lo que diga y lo que no diga, es quien recepta dudas, miedos y a veces graves angustias, es el ejecutor visible del sistema de un proceso educativo, en el que está involucrado de manera personal, con sus propia historia, sus dudas, sus miedos y también a veces, con sus graves angustias.
En éste proceso, es un actor importante al que hay que mirar, atender y cuidar.
En éste proceso, él mismo deberá mirarse, atenderse y cuidarse, por ello, para él, éste también será un proceso educativo.
Un elemento clave para encarar con éxito actividades educativas en el campo de la sexualidad humana es que el educador tenga un conocimiento profundo de sus propios valores en cuanto a actitudes sexuales. Sería conveniente que antes de entrar en el campo estrictamente técnico y metodológico, que es simplemente la herramienta que se emplea para conseguir un fin educativo, el educador se someta a un proceso de autoestudio y autoconocimiento a fin de: Definir sus actitudes y conductas sexuales y proponer criterios para revalorizarlos; capacitarse para dar cuenta y comprender su propia sexualidad, tanto en actitudes como en estilo de vida, aislar los mitos, falsos conceptos y prejuicios en el campo actitudinal y conductista de la sexualidad humana, de manera que pueda comprender mejor las actitudes y conductas de otros. Varios autores y profesionales del campo de la sexualidad llaman la atención sobre éste aspecto y permiten marcar lo que puede considerarse premisas básicas que siempre debe tener en cuenta el educador al encarar el tema: a) Sexo es lo que somos y no lo que decimos: Una actitud franca, honesta, sincera y desenvuelta al dialogar con un grupo, es más importante que una brillante exposición, vacía de calor humano. b) Como docente no puede renunciar a ésta tarea: pero si tiene derecho a sentirse seguro, a saberse acompañado en éste camino de revisión personal y hacerlo responsablemente, en tanto nos disponernos a trabajar en éstos temas que conmueven profundamente nuestras convicciones morales, religiosas y éticas. c) Constituye una obligación como educador, no enfermar: con actitudes negativas, negligentes o simplemente ignorantes, en un aspecto de la vida humana, que puede desde hacer que se sienta muy mal el resto de su vida y hasta ponerla en peligro.
Para esto habrá que: Promover espacios institucionales y sistemáticos, en los que los docentes puedan poner en común éstas vivencias y conocer más allá de la especificidad de su formación académica, los distintos aspectos que componen la sexualidad, lo que les permitirá (a ellos y luego a sus alumnos) ser sujetos de derecho frente a decisiones que, por ejemplo ante el avance de la ciencia, nos han de involucrar individual, social y políticamente. Dejar de lado preconceptos, derribar mitos y tabúes, ser activo en la alfabetización científica propia como herramientas fundamentales en su formación.
Disponerse personalmente a participar en el aprendizaje vivencial, animarse, involucrarse, permitirse expresarse con la palabra, las ideas, los gestos y el cuerpo. La formación de formadores que participen de manera comprometida en un aspecto tan integral de la educación de sus alumnos, implica conocer de técnicas participativas, de animación socio-cultural, disfrutar del juego como potente herramienta de aprendizaje significativo, valorar el taller como espacio de construcción compartida de saberes y propuestas. En definitiva, ser el principal actor de un proceso de formación, que lo involucre personalmente en la revisión de su propia sexualidad y lograr que su presencia y su palabra, en definitiva sus intervenciones, sean cualitativamente formativas, respetuosas y positivas frente a la sexualidad de los otros. Santos Guerra, cita en unos de sus libros a Rubem Alves, que dice: “Enseñar es un ejercicio de inmortalidad. De alguna forma, seguimos viviendo en aquellos cuyos ojos aprendieron a ver el mundo a través de la magia de nuestra palabra. Así, el profesor, no muere nunca…” Agregare en consonancia con lo dicho anteriormente, que también a través de nuestros silencios, miradas, acercamientos y distancias…en definitiva, estamos como docentes, ante un desafío que va a “tocar la vida” de los chicos que estén cerca nuestro y sobre todo, la nuestra.”

Las repercusiones del mismo nos dieron pie para repensar una de las actividades de talleres que, desde el Área de Protección Familiar de la Municipalidad de Río Cuarto, se venían desarrollando con docentes .Entonces decidimos usarlo como material de reflexión, pero además invitar a participar del mismo a nuestra compañera, responsable del texto. Todo un desafío fue, además la idea que tuvimos: fue presentada simplemente como una invitada, convirtiéndose junto a nosotras en testigo de las opiniones que despertaba su pensamiento.

¿Cuál fue la propuesta?
Enviamos por mail la invitación a participar el documento a las directoras de las seis escuelas que participarían de la propuesta, con preguntas para pensar. El taller se realizó el 21 de agosto de 2009, durante el desarrollo del mismo pusimos en común las ideas, inquietudes que habían surgido. Las asistentes “habían hecho los deberes”, lo cual facilitó la socialización del material. La “autora” del artículo”, se dio a conocer como tal luego de trabajarlo. Las reflexiones de las docentes fueron tan constructivas que fue gratificante encontrarnos, desde lo más profundo, acordando significados, punto de partida elemental para trabajar en ésta temática.

¿Qué preguntas se plantearon?
“Marca aquella palabra, oración o párrafo que te llama la atención o que te queda resonando en tu interior. Llevarlo al taller”

¿Qué reflexiones hicieron las docentes?
El afiche que adjuntamos, construido en una lluvia de ideas posterior a la lectura del artículo, da cuenta de los aportes y acuerdos de los docentes.
Las siguientes reflexiones surgen también del trabajo conjunto.

¿Qué aprendimos de la experiencia?
Que hay observaciones que se pueden corroborar en el dialogo con otros; que compartir las dudas, inseguridades y limitaciones propias, nos permite, salir del aislamiento, encontrar respuestas alternativas, recibir contención de quienes están más formados, para seguir creciendo juntos y empoderarnos como un factor metodológico fundamental en la implementación de la ESI. Por nosotros, por otros adultos referentes y especialmente por los chicos, a quienes sin duda “les tocaremos la vida”, y en ella será muy importante el ejercicio de una sexualidad sana y placentera. Asumamos el compromiso, la educación sexual…por ahora, es cosa de grandes….

Por otro lado, nos quedo claro a todos, que no podemos trabajar en soledad, y que el aporte de otros nos ayuda a construir el soporte necesario para que como adultos, podamos reflexionar y poner en palabras con otros adultos nuestras inseguridades; a partir de allí, formarnos juntos, en una verdadera red, para “tocar la vida” de nuestros alumnos. Vivenciamos ésta construcción al cierre del taller, usando la técnica del ovillo: cada participante valoro lo vivido, sintiéndose parte y soporte en la construcción de un conjunto de relaciones, en las que nos sentimos contenidos y podemos contener a otros.

Consignas a analizar:

¿A qué corriente metodológica responde el artículo y porque?

Concepción Dialogica-concientizadora….porque propone una educación sexual basada en un diálogo continuo y un proceso mutuo de exploración y descubrimiento. En ésta propuesta didáctica, el educador cumple un rol fundamental: primero desde la propia revisión de sus propios valores, redefinir actitudes y conductas, reconocer mitos y prejuicios para superarlos, asumir su propia sexualidad y aceptar la diversidad de miradas de los demás. Parte del artículo también muestra que en términos curriculares, la falta de revisión de los adultos (en especial de los docentes como formadores y de los colectivos institucionales…las escuelas) remite a una concepción Integral…o mejor seudo-integral…se toma al ser humano como una unidad bio-psicosocial, pero como adultos sentimos que debemos dar respuestas precisas y exactas. Hay que entender esto, en el marco de concepciones conductistas, que concentraban el saber en el experto (el maestro) capaz de repartirlo a los demás. Nuevos enfoques y paradigmas, difíciles de aplicar aun, no solo en esta temática, sino en general en los distintos aspectos del acto educativo, vendrían a contribuir a la implementación efectiva de la ESI en la escuela: la corriente socio-educativa, es una herramienta importante en la temática que nos ocupa. Parte de lo que cada individuo trae de su ambiente, lo pone en juego en situaciones problemáticas, promueve la construcción de saberes compartidos, usa la información científica para resolver cuestiones y el sostén del educador (andamiaje) para formar nuevas relaciones conceptuales, todo ello mediado por un contexto, un clima y un espacio, creado para garantizar intercambios y reconstruir significados compartidos. Esto, es lo que aun como adultos, nos resulta difícil de asimilar aun en la práctica de la profesión docente.

¿Qué concepto de “sexo” y “sexualidad” está adherido al texto analizado?

“la sexualidad, reconocerla como un aspecto humano, de gran impacto en la vida personal, social y como componente característico de la idiosincrasia de cada grupo humano”
“los distintos aspectos que componen la sexualidad, lo que les permitirá (a ellos y luego a sus alumnos) ser sujetos de derecho frente a decisiones que, por ejemplo ante el avance de la ciencia, nos han de involucrar individual, social y políticamente. Dejar de lado preconceptos, derribar mitos y tabúes, ser activo en la alfabetización científica propia como herramientas fundamentales en su formación.
La sexualidad es una fuerza positiva y enriquecedora en la vida humana. Es una parte integral de toda la personalidad y se expresa en todo lo que una persona hace. (Aller Atucha)
“la sexualidad es un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales” (OMS, 2006)

¿y el concepto “sexo”?

No hay referencia explícita al concepto de sexo, en tanto que la dimensión biológica de “sexo” (en sus aspectos genético, gonadal, hormonal) está superada por el concepto de “sexualidad” según se ha detallado en el ítem anterior.

Bibliografía:
• Aller Atucha, Luis Maria: Pedagogía de la Sexualidad Humana. Una aproximación ideológica y metodológica. Buenos Aires. 2° Edición. 1995
• Martín,Orlando R, Madrid,Encarnación: Didáctica de la Educación Sexual. Un enfoque de la sexualidad y el amor. Editorial sb. Buenos Aires.2005
• Miguel Angel Santos Guerra. Arqueología de los sentimientos en la escuela. Editorial Bonum. Buenos Aires.2006.
• Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral. Programa Nacional de Educación Sexual Integral. Ley Nacional Nº 26.150.Ministerio de Educación. Consejo Federal de Educación. Mayo 2008.

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