Biblioteca OnlineEducación Sexual: aspectos ideológicos y conceptuales

Medios de comunicacion y sexualidad

Influencia de los Medios de Comunicación en las representaciones actuales acerca de
la Sexualidad

Por NANCY DEL VALLE GARCÍA
Egresada del Curso de Formación en Sexualidad de AASES

TABLA DE CONTENIDOS:
1) Introducción
2) El avance tecnológico y su impacto en la Subjetividad
3) Medios de Comunicación, Cultura y Sociedad
4) Conclusiones

DESARROLLO:
1) INTRODUCCIÓN:

Habiendo leído y analizado el contenido del Tercer Módulo de este curso, se tomará como tema para realizar la evaluación (en este caso individual) la Influencia de los Medios de Comunicación en las representaciones actuales acerca de la Sexualidad.
Es innegable que el avance de las tecnologías comunicacionales ha generado una verdadera revolución en diferentes ámbitos, uno de ellos es el de la transmisión de ideas y creencias. En este sentido, en la Educación Sexual de Jóvenes y Adultos se hace absolutamente necesario, primero, reconocer a los medios de comunicación como formadores de miradas y actitudes; luego, analizar cuáles son en concreto los discursos que transmiten; y finalmente, promover una perspectiva crítica en aquellos y aquellas que sean destinatarios de nuestra orientación.
El presente trabajo estará centrado en las dos primeras etapas, es decir, en:
• repensar de qué modo la revolución tecnológica en el campo de la comunicación ha impactado en la subjetividad de los individuos, y en el contexto socio-cultural del cual son producto y, a la vez, productores;
• detectar qué imágenes y discursos en torno a la sexualidad son transmitidos y promovidos predominantemente desde los medios de comunicación.
Se espera que a partir del análisis de ambos ejes, el generar espacios de debate y reflexión crítica en el contexto de la Educación y Orientación Sexual se dará de modo más frecuente e intencional, pudiendo impulsar cambios en dirección a una Sexualidad Integrada en el conjunto de la Experiencia Humana.

2) EL AVANCE TECNOLÓGICO Y SU IMPACTO EN LA SUBJETIVIDAD:

La situación actual de los medios de comunicación, y el rol que cumplen para cada individuo y para las sociedades no es un producto casual, o fruto sólo de los últimos 10 años, de los que quizás somos protagonistas activos y, por tanto, tendemos a considerar como más relevantes. Por el contrario, dicha situación da cuenta de un largo proceso, en el cual es posible distinguir:
• una primera fase, de tecnologías de bajo nivel que se expandieron rápidamente en el curso del siglo XX, e iniciaron el proceso de saturación social: ferrocarril, servicios postales públicos, automóvil, teléfono, radiodifusión, cinematógrafo, y edición comercial de libros.

• una segunda fase, de tecnologías de alto nivel que han aumentado insospechadamente las posibilidades de relación en las últimas tres décadas: transporte aéreo, televisión y comunicación electrónica.

Las mencionadas innovaciones dan lugar, desde el aporte de K. Gergen (1992), al fenómeno de multiplicación del yo, es decir, la capacidad para estar significativamente presente en más de un lugar a la vez, en el espacio y en el tiempo. Y, además, generan una ampliación de la gama y variedad de relaciones personales, junto a una modificación de las preexistentes, a partir de los artificios de la televisión y la comunicación electrónica.
Como consecuencia del desarrollo tecnológico descrito, “la vida contemporánea es un mar turbulento de relaciones sociales” (Gergen, 1992). Nuestros pensamientos y sentimientos ya no están ocupados únicamente en la comunidad inmediata que nos rodea, sino en un repertorio de personajes diseminados por todo el mundo, que cambian de manera constante.
Entre las nuevas formas de relación, se destacan los vínculos electrónicos, en los que se oculta la información visual, y se potencia la tendencia a crear el otro imaginario con el cual relacionarse.
Por otro lado, merecen especial atención:
• la relación de amantes amigables, que refleja el permanente movimiento de hombres y mujeres en sus vínculos amorosos, en razón de que cuanto más saturado se torna el mundo social, menos realista resulta el amor verdadero.

• la relación de microondas, que se manifiesta en distintos tipos de vínculos (paterno-filial, fraterno, amistoso, amoroso, etc.) donde se intenta compensar los grandes abismos de falta de relación con expresiones intensas de ligazón, es decir, se aplica un calor intenso para tratar obtener de inmediato el vínculo que se espera. Esta intensificación en los intercambios se sostiene: a) en la fugacidad de las relaciones, que no permite que se alcance el equilibrio o normalización en la intensidad emocional; y b) en la quiebra de la vigilancia informal, dada la multiplicidad de espacios –reales y virtuales– en los que se desarrolla la vida social de cada integrante del vínculo.

Pero, como se mencionó, también las relaciones humanas preexistentes se modifican considerablemente, por ejemplo, la de padres e hijos. Allí, los niños ya no se sitúan frente a adultos unidimensionales idealizados, sino frente a personas vulnerables y susceptibles de ser cuestionadas en virtud de lo que la televisión les ha revelado sistemáticamente sobre la compleja vida privada de los adultos.
Un factor que incide claramente en los fenómenos descritos es el contenido de las telenovelas que se emiten a toda hora por los canales de televisión abierta, en este sentido es posible afirmar que: “el receptor se relaciona activamente desde su propio mundo de significaciones con los personajes de la televisión; se reconoce e identifica con aquello que éI siente significativo; la necesidad de modelos afectivos lleva a los [niños y] jóvenes a observar con gran curiosidad las conductas afectivas en los personajes de telenovelas: la declaración amorosa o la ruptura del compromiso, las conductas en la relación, lo permitido o prohibido, todo ello es extraído con avidez de las telenovelas” (Hernández Galindo y Cervantes Matadamas, 2002).
En lo que respecta a la sexualidad, los modelos que las telenovelas transmiten son los que están reflejados, sobretodo, en las conductas de los personajes principales: “la chica” y “el galán”, los que en general son muy carismáticos y arquetípicos.
En el caso de ella, “está en la plenitud de su belleza y fertilidad, dos condiciones básicas. Puede que empiece fea, pero no se preocupen: pronto se volverá linda. Y si no sale embarazada durante la trama, pierdan cuidado que ya lo planificó para la noche de bodas. Si es virgen, el dejar de serlo será un plot point [punto o nudo argumental] muy importante” (Arroyo Redondo, S., 2006).
Sin embargo, en los últimos años, se ha observado que la virginidad y la templanza como valores, han dejado de ser patrimonio de las heroínas. Por el contrario, el transgredir límites, entre ellos los de la intimidad sexual –por el amor de su galán y/o por la especulación para lograr un objetivo personal– se presenta cada vez más repetidamente (piénsese en la telenovela Padre Coraje, canal 13, Argentina, 2004; Sin senos no hay paraíso (producida por Telemundo), canal 9, Argentina, 2009; y Malparida, canal 13, Argentina, 2010). Sin dudas, el modelo de mujer que se transmite ha cambiado.
En el caso del “galán”: “No existen galanes feos. La belleza en un galán es tan imprescindible como la fertilidad en una chica” (Arroyo Redondo, S., 2006) lo cual se acentúa con el tiempo, con cánones estéticos cada vez más exigentes y siempre asociados a la juventud. El caso de los “antigalanes” (hombres maduros, de apariencia física corriente, cuyo mayor atributo es la simpatía) representa una excepción a la regla, que como tal, no sucede muy frecuentemente, y por lo tanto, no resulta representativa de las pautas socioculturales vigentes.
En lo que respecta a la sexualidad, tradicionalmente, él es principio y fin de cada uno de los pensamientos y deseos de “la chica”, de hecho: “gracias a él se puede acceder al erotismo, la maternidad y el reconocimiento social” (Arroyo Redondo, S., 2006). Lo cual no sucede a la inversa, ya que como regla general, el galán ya ha tenido experiencias amorosas y/o de intimidad sexual antes de su encuentro con la heroína. Este patrón, mantenido hasta nuestros días, da cuenta y perpetúa cierto prejuicio machista que ubica al hombre como autoridad en el terreno de la sexualidad, y justifica en él conductas criticadas en sexo femenino, por ejemplo, la infidelidad.
La inclusión, muy reciente, de la temática de la Homosexualidad (masculina y femenina) en el género de las telenovelas, da cuenta de un movimiento social y cultural, que impacta también en las subjetividades y en los patrones de comportamiento individual. Sin embargo, este fenómeno por sus dimensiones merecería una indagación en profundidad que excede las posibilidades de este trabajo.
Se puede concluir esta cuestión diciendo que: “la diferencia entre el cuento y la telenovela hay que buscarla más bien en que, si antes el cuento suponía una forma de despertar la imaginación, ahora la cuentacuentos es una pantalla de televisión con un poder de persuasión que roza el lavado de cerebro”. (Arroyo Redondo, S., 2006). De allí la importancia de estar abiertos a los mensajes que las telenovelas transmiten, y realizar una interpretación crítica de los mismos como parte de nuestra labor como orientadores y educadores hacia una sexualidad integrada.

3) MEDIOS DE COMUNICACIÓN, CULTURA Y SOCIEDAD:
Como se ha mostrado el avance de la tecnología en cuanto a los medios de comunicación tiene un impacto directo sobre la subjetividad y las relaciones interpersonales. Al mismo tiempo, es posible pensar en una influencia indirecta de dicho avance sobre los individuos a través de los cambios que implica para la cultura y la sociedad.
Considerando a Páez y Zubieta (2004) es posible afirmar que: “Tanto la cultura como la personalidad son producto del aprendizaje – son fruto de la socialización o recepción del conocimiento acumulado por otras generaciones-, sin olvidar que el acerbo cultural también es típico de ciertos periodos. Además de este aspecto de transmisión trans-generacional, la cultura que un grupo comparte también es producto de la experiencia social de una cohorte o generación”.
Tomando como punto de reflexión dicha experiencia social en nuestra cohorte, puede observarse que en múltiples áreas se refleja el principio de seducción, característico de la moda entendida “como una forma general que actúa en el todo social” (Lipovetsky, 1997) por lo cual, lo efímero ha invadido el universo de los objetos, la cultura y el pensamiento discursivo.
En este sentido, la televisión e Internet, son íconos de esta dinámica: de modo vertiginoso ensalzan nuevas figuras y de igual modo descartan otras, imponen modas de corta duración, propulsando el consumo de miles de productos, y reciclan de acuerdo a sus conveniencias elementos del pasado despojados de su sentido original.
Dado que “los cambios tecnológicos, ecológicos, económicos y sociopolíticos importantes preceden y causan los cambios de valores” (Hofstede, 2001, citado en Páez y Zubieta, 2004), el principio de seducción antes descrito impacta en el terreno de la sexualidad. Muestras de ello son: la fugacidad y escasa profundidad de las relaciones amorosas; el paso acelerado de las etapas iniciales de conocimiento entre las personas a la intimidad y el encuentro sexual; y el “aburrimiento” como excusa ante la infidelidad por parte de hombres y mujeres, y como justificación de la práctica de ciertos “juegos sexuales” peligrosos para la integridad física y psíquica de los miembros de la pareja.
En la sociedad del espectáculo, donde todo está hecho para ser visto y consumido, la intimidad sexual ya no es tal, sino que se ha transformado en exhibición sexual, tanto por parte de las estrellas fugaces del espectáculo que revelan (y/o inventan) detalles de su sexualidad en tapas de revistas; como por parte de sujetos anónimos que a través de Internet desnudan simbólica y/o literalmente esta esfera de su vida.
4) CONCLUSIONES:
A partir del recorrido realizado, en torno a la Influencia de los Medios de Comunicación en las representaciones actuales acerca de la Sexualidad, es posible afirmar que:
• La revolución tecnológica en el campo de la comunicación ha tenido un gran impacto en la subjetividad de los individuos generando, entre otros fenómenos, la ampliación de la gama y variedad de relaciones personales y la modificación de las preexistentes. Esto ha repercutido en el modo de ver, entender y vivenciar la Sexualidad, principalmente a través de los artificios de la televisión y la comunicación electrónica.
• En el ámbito de la cultura y la sociedad se ha impuesto el principio de seducción –característico de la moda–, el cual con sus pautas de vertiginosidad, superficialidad e individualismo ha impactado en los valores de la existencia humana, y desde allí en el ámbito de la Sexualidad.
• Las imágenes y discursos acerca de la Sexualidad que son transmitidos y promovidos predominantemente desde los medios de comunicación podrían resumirse en las siguientes premisas:
 Sexualidad como un “componente aislado” del conjunto de la Existencia Humana, sobretodo, disociada del vínculo afectivo;
 Sexualidad Femenina contradictoria: virginidad y templanza son valores estimados y desestimados al mismo tiempo;
 Sexualidad Masculina como fuente de poder: ante las mujeres, ante los demás hombres y ante las instituciones de poder social;
 Sexualidad, tanto femenina como masculina, vinculada a la Juventud y a la Belleza.
 Sexualidad como objeto de consumo, el cual se debe obtener y consumir (consumar) rápidamente, y luego intentar reinventar a través de múltiples artificios.
Para concluir, nuestra tarea en la Orientación y Educación en el ámbito de la Sexualidad de Jóvenes y Adultos sólo cobrará relevancia si tiene en consideración la realidad concreta de los individuos, las variables que conforman su cotidianidad, y que tiñen sus creencias y representaciones. Por lo tanto, el tomar en cuenta la Influencia de los Medios de Comunicación se torna una tarea ineludible, y un desafío enriquecedor, en la medida que implica mirar reflexiva y críticamente los patrones del contexto histórico, social y cultural en el que nosotros mismos estamos inmersos.

5) BIBLIOGRAFÍA:

 Arroyo Redondo, S. (2006), La estructura de la telenovela como relato tradicional. Revista Electrónica Culturas Populares, N° 2., 20pp. ISSN: 1886-5623

 Gergen, K. (1992). El yo saturado. Dilemas de identidad en el mundo contemporáneo. Paidós: Barcelona.

 Hernández Galindo, A. y Cervantes Matadamas, N. (2002), La presencia de modelos y estilos de comportamiento de las telenovelas juveniles en las adolescentes, Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa. División Ciencias Sociales y Humanidades, Departamento de Psicología Social.

 Lipovetsky, G. (1997). El imperio de lo efímero. Anagrama: Barcelona

 Moscovici, S. (1988) Psicología Social, vol.II. Paidós: Barcelona. Ver acerca de Psicología Social y problemas sociales, capítulo 13: “La Representación Social: fenómenos, concepto y teoría” por Dense Jodelet.

 Paéz, D. y Zubieta, E. (2004), Cultura y Psicología Social, en: Páez, D.; Fernández, I.; Ubillos, S.; y Zubieta, E. Psicología Social, Cultura y Educación. Madrid: Pearson – Prentice Hall.

 Zubieta, E. (1997), La Psicología Social y el estudio de las Representaciones Sociales, Revista del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Psicología, UBA – Año 2 – N°2.

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