Biblioteca OnlineEducación Sexual: aspectos ideológicos y conceptuales

Embarazo adolescente en salta

“Embarazo precoz”
“Mi experiencia laboral”

Loutayf Terán, María Lourdes
Participante del Curso de Formación en Sexualidad de AASES

INTRODUCCION

La OMS define como adolescencia al “período de la vida en el cual el individuo adquiere la capacidad reproductiva, transita los patrones psicológicos de la niñez a la adultez y consolida la independencia socio-económica” y fija sus límites entre los 10 y 20 años.
A partir de la pubertad, comienza el proceso de cambios físicos que convierte a la niña en un adulto capaz de la reproducción sexual. Esto no quiere decir, sin embargo, que la niña esté preparada para ser madre.
Según diversos estudios, el embarazo precoz es cada vez más frecuente.
El embarazo en la adolescencia constituye un grave problema social y de Salud Pública considerándose un mecanismo que contribuye a la transmisión intergeneracional de la pobreza. Este argumento se asocia al supuesto de que dicho fenómeno coarta las posibilidades de obtener una escolarización suficiente y, por lo tanto limita las posibilidades de obtener un empleo adecuado; lo que a su vez reduce el acceso a los elementos que permiten un desarrollo apropiado de los hijos; y así se perpetúa esta situación como un circulo vicioso. Esto sumado a que aumenta el riesgo materno-feto-neonatal porque la configuración anatómica y psicológica de la adolescente aún no ha alcanzado la madurez necesaria para asumir el rol de madre.
El embarazo adolescente coloca a estas jóvenes en una situación de gran vulnerabilidad pues, ocurre durante una etapa de profundos cambios
bio-psico-sociales, en la crisis de la adolescencia. Así, la experiencia del embarazo marca un hito en la psicosexualidad femenina y puede estar acompañada por fantasías y ansiedades muy diversas, para cuya dilucidación es necesario tener en cuenta las circunstancias en que se produjo el embarazo, el deseo o el no deseo y la historia de vida personal y familiar.
Generalmente se da por sentado que los embarazos en edad adolescente no son deseados, y si bien un gran porcentaje de éstos es accidental, en realidad el hecho está influenciado por factores culturales, sociales, económicos y otros, por lo que no en todos los países y ni en todas las regiones de un mismo país, las causas y las consecuencias del embarazo no planificado se comportan de igual manera.

Experiencia Laboral

En el mes de agosto comencé mi pasantía periurbana, práctica de dos meses de duración, que se realiza en centros de atención de la salud periféricos de la ciudad de Salta. Fui destinada al Centro de Salud número 18 del barrio Constitución, el cual se encuentra situado a aproximadamente 3 km del centro de la ciudad de Salta, al Oeste de la misma.
Nuestra misión como pasantes es realizar un diagnóstico de situación de salud de la población y posteriormente generar una programación en base a la problemática encontrada.
El área de responsabilidad del centro de salud está constituida por 5312 habitantes, de los cuales solo están cubiertos por agentes sanitarios 1520, entendiendo el concepto de cobertura, aquellas familias que reciben en forma periódica la visita del agente sanitario.
La población en edad fértil representa el 23,6% y el grupo ectáreo comprendido entre los 10 y 19 años, adolescentes, es uno de los grupos con mayor densidad poblacional de 30, 4 %.
Durante la realización del diagnóstico de salud, algo que nos impactó muchísimo tanto a mi compañera de trabajo, como a mí, fue, por un lado los problemas de adicciones, alcohol y drogas principalmente en los adolescentes, de lo cual si bien no contábamos con estadísticas, lo sabíamos debido a los comentarios de los agentes sanitarios, así como también del boca a boca de los vecinos del barrio y de los docentes de la escuela secundaria Miguel Ragone.
Otro dato más que interesante y sobre todo preocupante, fue un índice de embarazo adolescentes de 53%, el cual superaba ampliamente, casi triplicando, tanto al índice de embarazo adolescente nacional como provincia de 15% y el 16,6% respectivamente (INDEC).
Así también, se realizó una recolección de datos de las historias clínicas y de las planillas F1 de los agentes sanitarios corroborando los datos previos.
Lo más llamativo de todo lo antes dicho, es que a pesar de la gran magnitud del grupo de adolescente, de la cantidad de embarazos precoces, no existían al momento de nuestra llegada al centro de salud, ningún tipo de programación o política de salud, destinada a ellos.
Así fue como se nos planteo este gran dilema, ¿cómo contener a los adolescentes de esta comunidad?
Comenzamos con una ardua búsqueda bibliográfica sobre el tema, “adolescencia y técnicas de abordaje a este grupo”, ya que lo que nos enseñaron en la facultad no fue más que los signos que marcan el inicio de la pubertad.
Luego nos pusimos en contacto con la psicóloga del centro, la residente en psicología comunitaria y la nutricionista, y las convencimos para trabajar en forma interdisciplinaria, logrando así su respaldo en la programación.
Debíamos pensar la forma de convocar a los adolescentes, pero luego de un análisis nos dimos cuenta que iba a resultar difícil que concurran al centro de salud, que lo mejor sería trabajar con lo que se denomina “grupo cautivo”, chicos que ya se encuentren congregados en algún lugar, y fue en este momento cuando decidimos concurrir a la escuela secundaria del Barrio Autódromo, en el área de influencia del centro de salud y hablar con la directora, para ver qué posibilidades nos daba de trabajar con los alumnos.
Antes de ir al Colegio Miguel Ragone, se nos advirtió que la directora era algo cerrada y a veces malhumorada y que en general no eran bien recibidos, para nuestra gran sorpresa, la directora no solo nos recibió amablemente, nos escucho, sino también nos aporto muchísimo en base a su experiencia de trabajo con los chicos y así fue como nos permitió trabajar cuando nosotros quisiéramos con el curso que eligiéramos y mejor si eran varios cursos los que abarcábamos.
Debido al poco tiempo que dura nuestra pasantía periurbana, tan solo dos meses, decidimos trabajar en forma intensiva, con un solo curso de 30 alumnos, de edades entre 14 y 16 años.
Ya teníamos con quien trabajar, necesitábamos ahora una estrategia, fue aquí cuando gracias a mi compañera Silvina, quien durante la búsqueda de bibliografía, encontró un documento sobre proyecto de vida en los adolescentes, conocimos en concepto de resiliencia: una series de conductas protectores que desarrollan los adolescentes que tienen aspiraciones y proyectos protegiéndolos de los riesgos y la vulnerabilidad que presentan en esta etapa de sus vida. Y esto fue el pilar fundamental de la programación.
Así, junto con las psicólogas y la nutricionista, programamos una serie de talleres, 5 en total, tomando como pilares principales la autoestima, el autoconocimiento, la sexualidad, alimentación saludable y el deporte, en pro de la formulación de sus proyectos de vida.
Desde un inicio encaramos la programación, desde lo positivo, coincidiendo que los adolescentes son aturdidos y bombardeados por una enseñanza que no hace más que remarcar todo lo negativo y llena a este grupo de una mala fama que poco los favorece.
El primer Taller fue sobre cambios en la adolescencia, yo nunca antes había trabajado con este grupo, y he de confesar que estaba muy asustada, pensaba que no iban a escuchar, que no les iba a interesar, pero fue sorprendente como nos recibieron, hubo respeto y hasta incluso se animaron a participar. Concluyendo que es un grupo que necesita contención, que están esperando de una palabra y no hay duda que si se les habla en forma positiva sobre todo lo que les ocurre, ellos lo reciben inmediatamente.
El Taller de Sexualidad, fue el único taller en donde el porcentaje de asistencia fue del 100%, lo que reflejó el interés sobre el tema y la necesidad de los chicos por saber. No quisimos trabajar con el famoso buzón de preguntas anónimas, porque había temas en los que no nos sentíamos preparadas realmente para dar respuestas a los chicos, como ser la homosexualidad, tampoco queríamos abordar el taller hablando del ciclo sexual, del ovulo y los espermatozoides. Teníamos un objetivo claro enseñarles a los chicos lo hermoso de la sexualidad, siempre que fuera en un marco de responsabilidad.
Para prepararnos, para el taller, nos pusimos en contacto con un médico, Eduardo Panza, quien ya hace mucho trabaja con adolescentes, el se auto denomina, adolescentologo, y generosamente nos ofreció participar de un taller que él estaba dando en un colegio privado de la ciudad, para alumnos de 13 y 14 años. La dinámica que utilizo nos resulto tan buena, que la adoptamos para nuestra programación.
¿De qué se trataba? Eduardo, había preparado una serie de casos problemas, separo a los chicos en cuatro grupos, dos de varones y dos de mujeres, se los dio y tuvieron un tiempito para analizarlos y charlar entre ellos y después discutirlos entre todos. Lo bueno de esta dinámica es que uno puede apuntar o dirigir el taller hacia donde uno quiere llegar, en nuestro caso lo dirigimos hacia la responsabilidad en la esfera sexual, desde cuidarse, cuidar a la otra persona, para poder hacer de la sexualidad algo lindo algo que se disfrute realmente.
Lo primero que hicimos fue escribir la palabra sexualidad en el pizarrón y preguntarles a los chicos, que se les venía a la cabeza cuando la escuchaban, “una lluvia de ideas”, la mayoría se quedó callada ninguno mencionó la palabra placer y una sola chica dijo amor.
Así que nosotras introducimos la palabra placer, para dar pie al concepto de que la Sexualidad era algo hermoso, algo que forma parte de nuestras vidas, una elección que cada uno vive con libertad, pero que eso también conlleva a una responsabilidad, para que eso quede claro les dimos el ejemplo de que cuando uno va a hacer algo que le encanta por ejemplo tomar un helado pero sabe que el helado está malo o lo hicieron con las manos sucias o con agua podrida ¿cómo podemos disfrutarlo? Lo mismo es con el sexo si nosotros no nos cuidamos y sabemos que después vamos a estar preocupados por un posible embarazo o una enfermedad ¿cómo lo podemos disfrutar?
Después se separó al curso en cuatro grupos, uno de varones solo y los otros mixtos, nos impresiono como a raíz de los casos problemas se fueron dando los temas, como cuidarse, que métodos eran los más seguros, la importancia para las mujeres de consultar con el ginecólogo, la sexualidad y las adicciones. Una vez que sonó el timbre, se les dio la oportunidad de salir al recreo y la mayoría quiso salir, pero de a poco se comenzaron a juntar grupitos que nos acribillaron a preguntas, y fue una experiencia muy rica.
La verdad, que fue algo muy lindo, la sonrisa con la que nos fuimos, era algo que no podíamos disimular, tanto mi compañera, Claudia, la psicóloga y yo.
Lo disfrutamos, y lo mejor de todo fue que a los chicos les gusto, que participaron.
El resto de la programación, se sucedió en forma exitosa, logramos conocer a los chicos y formar vínculos, unos de nuestros objetivos era hacerles ver que ellos tenían su lugar en el centro de salud. También durante la programación se realizo un concurso en donde les pedíamos que escribieran de que forma les gustaría recibir los métodos anticonceptivos, fueron varias las propuestas y hasta incluso algunas graciosas, todos querían conservar el anonimato, fue un denominador común, entonces para eso sugerían colocar un timbre en una ventanita, que cuando uno tocaba el timbre una mano les entregase los preservativos, o una tarjeta naranja que uno la entrega y se le devuelve en una caja de remedio los preservativos, y así, lo que reflejó las características de esta etapa.
Se concluyo la programación con el taller de proyecto de vida donde se les pidió que escribieran una carta dirigida a quien quisieran, pero la curiosidad era que se tenían que situar en el año 2020 en la misma fecha. Debían poner como se imaginaban , queríamos ver si tenían la capacidad de proyectarse, y la verdad que fue hermoso leer posteriormente las cartas.

Conclusión
Este fue nuestro granito de arena que aportamos a esta comunidad.
Actualmente la Programación “la libertad, es mi proyecto de vida” sigue vigente a cargo de la psicóloga del CAPS, fue nuestro mayor logro sin duda alguna, el que alguien le diera continuidad y el lograr que finalmente haya en el Centro de Salud, al menos una programación destinada a los adolescentes.
Los resultados de este programa, son realmente a largo plazo, no se los puede evaluar actualmente.
Pero soy una convencida, que las cosas que realmente dan resultados, son aquellas que tienen un largo ciclo, que van de la mano con la educación, las que cuestan, las que no depende del político de turno, sino del interés de la comunidad por crecer, por salir adelante.

Anexos
[i]Casos Problemas Taller N° 2 “La sexualidad, una decisión con responsabilidad

Caso 1: me llamo Pepa, tengo 14 años. Mi novio y yo empezamos a tener relaciones. Mi novio no se cuida pero me aseguró que no hay riesgos por que como yo soy chica no puedo quedar embarazada. Además, siempre termina afuera.
Caso 2: soy Francisco, mis amigos me dicen Pancho, tengo 16 años y estoy de novio hace dos años con Rosita. Nosotros tenemos relaciones y no nos cuidamos. Ahora ella tiene un atraso de 1 mes y mis amigos me dicen que no es mi problema, que la que está embarazada es ella.
Caso 3: soy Anita, tengo 15 años y hace seis meses que estoy de novia con Mariano. Nosotros nos amamos mucho y queremos tener relaciones, pero tenemos miedo a que pase algo y quedemos embarazados. Nos dijeron que lo mejor era que él terminara afuera.
Caso 4: me llamo Lisandro, tengo 14 años y todos los fines de semana voy a bailar. En el boliche me tomo alguito… lo que de… una birra o un vinito… si hay fernet mejor… siento que cuando tomo me suelto y me vuelvo todo un ganador con las chicas. Eso sí, al día siguiente se me parte la cabeza y ni me acuerdo con quien estuve… si es que estuve con alguien.

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