Biblioteca OnlineEducación Sexual: aspectos ideológicos y conceptuales

El embarazo precoz – el caso de salta

Por: Carmen Javier, Pistán Marcos, Ramírez Sandra y Rocha Víctor

Participantes del Curso de Formación en sexualidad de AASES

INTRODUCCIÓN

Según un informe de la SOCIEDAD ARGENTINA DE GINECOLOGIA INFANTO-JUVENIL dice que el 34% de las adolescentes no se cuidó en su debut sexual Y de las que sí lo hicieron, sólo la mitad recurrió al preservativo. Así lo revela una encuesta nacional a chicas de entre 10 y 19 años. Los especialistas dicen que bajó la edad de los embarazos precoces.
En nuestro país nacen, cada año, casi 110.000 bebés cuyas mamás tienen entre 10 y 19 años. Chicas que, muchas veces, se embarcan en la maternidad sin haber terminado siquiera el secundario. El dato, nada menor, dispara muchas preguntas. ¿Se adelantó el momento de iniciación sexual? ¿Hubo cambios a nivel físico? ¿Cómo se cuidan las menores? ¿Por qué se descuidan? Estas y otras preguntas encontraron respuesta en un flamante estudio a nivel nacional que arrojó resultados alarmantes: el 34% de las chicas encuestadas respondió que no se cuidó en su primera relación sexual. Y de ellas, un tercio admitió que no usó ningún método anticonceptivo a pedido de su novio.
El informe, titulado “Estudio sobre la población adolescente en Argentina”, fue realizado el año pasado por la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto-Juvenil (SAGIJ).
Los datos más llamativos del relevamiento están asociados con los cuidados que se adoptan en el debut sexual. De las que tomaron alguno, sólo el 54% dijo haber recurrido al preservativo. Y casi el 7% optó por el coito interruptus, lo cual revela una gran falta de información porque no es eficaz ni protege del sida.
En el universo de las chicas que no se cuidaron, el 32% dijo que no lo había hecho porque no sabía cómo; y el 14,8%, porque “la primera vez no embaraza”. Pero hubo un punto que los especialistas consideraron todavía más grave: el 33% de las adolescentes contestó que no se cuidó en la primera relación sexual porque su pareja no quería.
“Esto revela una problemática de género muy seria. Claramente, aún en las nuevas generaciones, el deseo de la mujer está subordinado al del varón”, asegura la doctora Miriam Salvo, Jefa de la Sección Embarazo del Hospital Posadas.
En nuestra provincia, mientras disminuye la edad en la que los jóvenes se inician sexualmente, aumenta de manera alarmante el embarazo adolescente no planificado. Tanto varones como mujeres tienen su primera relación entre los 14 y los 15 años y cada vez el inicio es más precoz. El 20% de los partos en el Hospital Público Materno Infantil, de la ciudad de Salta, son de madres adolescentes que provienen de diferentes niveles socioeconómicos y culturales.
El Embarazo en la adolescencia constituye un problema social, económico y de salud publica de considerable magnitud, que últimamente se ha expandido considerablemente en nuestro país.
Nos referimos al embarazo precoz, cuando hablamos de aquel embarazo que se produce en niñas adolescentes. El embarazo precoz, es considerado, un problema de máxima prioridad para la salud pública. Se debe al alto riesgo de mortalidad, que suelen presentar, este tipo de embarazo. Ya que los bebés, presentan bajo peso al nacer, suelen ser prematuros, y existe un alto riesgo de vida, en la madre.
Esta situación, es producto de la situación social: descuido de parte del padre, fuertes carencias de afecto, la pobreza, la inseguridad, y la baja autoestima, suelen estar presentes, a la hora del detectar un embarazo precoz. Las dificultades, a las cuales, se enfrenta la madre adolescente, son varias, ya que aún la sociedad sigue condenando “ estas conductas”, si bien hoy en día los jóvenes encuentran una mayor aceptación por parte de la sociedad para ser activos sexualmente, un embarazo precoz, aún sigue siendo condenado.
Particularmente, en nuestra provincia durante los controles Prenatales en los Hospitales y Centros de Salud Públicos, nos ha llamado la atención la incidencia tan elevada de adolescentes embarazadas que llegan a consulta (niñas entre 10 y 18 años) que por lo general sólo van acompañadas de su madre.
Como se puede comprender los riesgos a que está sometida una adolescente son de variado índole tanto biológicos, psicológicos, sociales, etc. Su evolución en tales campos se ha trastornado y se requiere de una apropiada atención integral para lograr el completo desarrollo de su adolescencia; así como para garantizar la disminución de los riesgos que experimenta el nuevo ser que traerán a esta vida.
El Embarazo en la adolescencia es un impacto de considerable magnitud en la vida de los jóvenes, en su salud, en la de su hijo, su pareja, su familia, ambiente y la comunidad en su conjunto.
“Asumir la maternidad durante el proceso de crecimiento biológico, psicológico y social, vivirla en el momento en que se deben resolver los propios conflictos, antes de haber logrado la propia identidad personal y la madurez emocional, genera gran ansiedad, incertidumbre e interferencia con el logro de la madurez biopsicosocial”.
En nuestra provincia, mientras disminuye la edad en la que los jóvenes se inician sexualmente, aumenta de manera alarmante el embarazo adolescente no planificado. Tanto varones como mujeres tienen su primera relación entre los 14 y los 15 años y cada vez el inicio es más precoz. El 20% de los partos en el Hospital Público Materno Infantil, de la ciudad de Salta, son de madres adolescentes que provienen de diferentes niveles socioeconómicos y culturales.

Algunas de la causas del embarazo precoz
Falta de información, escaso diálogo con los padres, carencia de educación sexual, presiones grupales y hasta el ambiente erotizado en el que vive nuestra sociedad, fomentado por los medios de comunicación, son algunos de los factores a los que podemos atribuir esta problemática.
Una niña madre puede tener el cuerpo preparado para dar a luz, pero adolece de la madurez psicológica y emocional para cuidar a su hijo y brindarle un sustento. Además, saltear etapas y no tener tiempo de disfrutar de cada una de ellas, a la larga deja un sabor amargo, sumado esto a la frustración de un futuro prometedor.
Muchos jóvenes tienen relaciones sexuales sin protección, más que por desconocimiento por la omnipotencia propia de la adolescencia. “Pensamos que no nos iba a pasar” es lo que asegura una pareja de chicos de 16 años que pronto serán padres.
También se dan mucho las relaciones mantenidas bajo los efectos de las drogas y el alcohol. Llegan jovencitas embarazadas al Hospital contando que estaban tan borrachas que no recuerdan con quien se acostaron.
Es responsabilidad de los padres mirar a sus hijos, comprender que les pasan cosas, que tienen pudor, vergüenza y miedo. Animarse a hablarles de sexo e inculcarles que tomen sus decisiones sin presión.
Los adolescentes, por su parte deberían saber que el alcohol causa daños irreversibles en un nuevo ser y que un hijo no deseado lamentablemente es un hijo que tiene mayor riesgo de morir. Protegerse durante una relación sexual no sólo evita contagiarse de enfermedades como el Sida sino también traer al mundo una vida que no pidió nacer.

Lo que ocurre en Salta
Los siguientes párrafos pertenecen a un artículo publicado en la Revista AQUÍ que es distribuida junto al resumen de la Tarjeta Naranja, perteneciente al mes de noviembre de 2009.
Nos pareció pertinente extraer estos párrafos porque se ajustan a la realidad de nuestro contexto laboral, zona marginada de Salta- Capital“ En el interior de la provincia donde este constituye una realidad que se repite con frecuencia, existen formas distintas de concebir la maternidad, en las que el pasaje de niñas/adolescentes a madres, adquiere otra escala de significaciones María del Rosario Ruiz, medica del hospital de la Caldera, localidad de la provincia de Salta, relata que la tasa de natalidad en este pueblo es alta y además, existen un gran porcentaje de madres adolescentes. “la mayoría de ellas, solas o con pareja, continua viviendo en la casa con sus padres, dando origen a una familia extensa, un modelo de convivencia que no genera cuestionamientos, porque muchas de las madres, de las madres adolescentes atravesaron la misma experiencia. También están las que forman una familia y se van a vivir con sus parejas, planeando una convivencia a futuro, pero esa relación puede no perdurar y es posible que tenga hijos de distintas relaciones. Surge la diferencia entre un hijo de … y un hijo para … “Las madres adolescentes de esta región del país no se practican abortos, conducta que atribuye a una cuestión económica y cultural que se canaliza a través de programas de contención y ayuda económica (de $150) que proviene de planes nacionales.”

Testimonio
Felisa (50) fue madre adolescente y a su vez, es madre de una madre adolescente. “mi mama se fue con otra pareja y nos dejo a mi y a mi hermana con mi papa. Tenía apenas once años y mi papa era alcohólico que podía enseñarnos. A los 16 fui madre tuve 9 embarazos y siete hijos, por suerte tengo un marido bueno que trabaja y no se macha. Llevo 34 años con el mismo hombre y en mi familia hay veintiséis nietos.
El testimonio de Felisa apunta a la falta de información y contención familiar sobre como evitar un embarazo u otro tipo de expectativas o proyecciones personales posibles, pero también puede entenderse a la maternidad precoz como una estrategia de supervivencia en estas comunidades, ya que, al ser madres, no solo cambian de status social, sino que también obtienen beneficios económicos por ello.”…

CONSECUENCIAS DE UN EMBARAZO PRECOZ

La joven corre el riesgo de experimentar anemia, preeclampsia y complicaciones en el parto, así como un alto riesgo de mortalidad propia durante el embarazo. Los bebes de madres adolescentes tiene una alta tasa de mortalidad al igual que pueden experimentar mal formaciones congénitas, problemas de desarrollo, retraso mental, ceguera, epilepsia o parálisis cerebral. Estos niños experimentan muchos más problemas de conductas y funcionamiento intelectual disminuido.
Hay problemas maritales y mayor probabilidad de divorcio en parejas jóvenes que se unieron producto de un embarazo. Debido a esto, los hijos de adolescentes pasan gran parte de su vida en un hogar mono parental, y ellos se convierten en una población potencial para generar embarazos no deseados en su futura adolescencia.
Las muchachas embarazadas tienen pocas probabilidades de continuar sus estudios debido a que algunas instituciones educativas optan por negarles la entrada por temor de que puedan influir desfavorablemente en otros alumnos. Estas chicas que han abandonado los estudios, raramente vuelven a tener oportunidad de retomarlos donde los dejaron. De igual manera los padres jóvenes corren un alto riesgo de experimentar periodos de desempleo o menor salario.
Otra consecuencia del embarazo en edades tempranas es el riesgo de aborto. Por lo general, las adolescentes a él en edades de gestación tardías (más de 12 semanas). Las causas por las que se producen estos retrasos son muy variadas.
En primer lugar, existe un desconocimiento de los signos de embarazo, una dificultad de comunicárselo a la familia, una falta de posibilidades económicas, deseos expresados de tener el hijo y una ambivalencia en relación con este hecho, a pesar de las dificultades, falta de consultas apropiadas donde consejo y la solución les puedan ser facilitados.
La reacción depresiva de la adolescente en curso de su embarazo puede ser supremamente fuerte que puede llevarla al suicidio o intento de suicidio teniendo en cuenta que esta es la segunda causa de muerte en esta edad después de los accidentes. El embarazo y los problemas que este puede traer, el drama sentimental de una separación, el aislamiento, el pánico, pueden ser fácilmente considerados como “factores suicidógenos circunstanciales”.
La situación psicológica de la adolescente embarazada es compleja y difícil. En ella se acumulan las dificultades propias de la adolescencia; los problemas afectivos observados a lo largo de cualquier embarazo; las dificultades personales o familiares que traen consigo el embarazo, las que originan ciertas reacciones, reales o simplemente temidas, del entorno, la inquietud de un futuro incierto; la perturbación por las decisiones que se han de tomar; es vacío afectivo; etc.
La representante del Fondo de Población (UNFPA) de las Naciones Unidas, María del Carmen Feijoo, advirtió que el índice de embarazo adolescente va en aumento en la Argentina y que la educación sexual en las escuelas es una de las principales herramientas para lograr que disminuya.
Feijoo dijo que “esto demuestra la necesidad de que el sistema educativo formal se haga cargo de la educación sexual”. Recordó que uno de cada seis nacimientos (son 600 mil anuales en Argentina) corresponde a mujeres de 15 a 19 años. Aseguró que, con mínimas variaciones, la tendencia es de un aumento de partos en chicas de esa edad.
Al presentar el informe anual de población —dedicado este año a la igualdad de género y a la salud reproductiva— señaló que en el mundo, 14 millones de adolescentes dan a luz cada año, con riesgo de muerte entre 2 y 5 veces mayor que en los embarazos de mujeres de 20 a 30 años.
Los datos del informe anual de población, realizado por el UNFPA, fueron divulgados ayer por Feijoo, bajo el título de “Promesa de igualdad”, como parte de los objetivos que la Organización de las Naciones Unidas se propuso lograr antes del 2015.
El informe de población señala que la igualdad entre sexos “reduce la pobreza, además de salvar y mejorar vidas”. Agrega que los esfuerzos internacionales para disminuir la pobreza están en realidad “condenados al fracaso, a menos que los dirigentes del mundo actúen desde ahora para poner fin a la discriminación sexual”.
Feijoo comentó el informe junto a la directora del CEDES e investigadora en salud sexual y reproductiva, Silvina Ramos, y la representante para Temas de la Mujer en la Cancillería, Juliana Di Tullio. Según el informe es necesario mejorar la educación, la salud reproductiva y las oportunidades económicas de la mujer para que se puedan cumplir los objetivos de desarrollo del milenio, planteados por las Naciones Unidas.
El índice de nacimientos en menores de 19 años —uno de cada seis partos anuales en Argentina— es mayor entre seis y diez veces a los registrados en España, Italia, Francia, Alemania y Canadá. Pero la diferencia se achica respecto a Estados Unidos, cuyo índice es menor en sólo un 20% al argentino. En América Latina, sin embargo, es inferior a los porcentajes de Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela

MEDIDAS PREVENTIVAS DE EMBARAZOS PRECOCES

1. Prevención primaria: es el conjunto de medidas que tienden a evitar que llegue a producirse un fenómeno no deseable. En este nivel hay que evitar el embarazo. Puede intentarse poniendo en acción medidas de orden general, educativas o sociales, dirigidas a todos los jóvenes; puede intentarse también una acción mucho más amplia, a nivel comunitario, para modificar ciertos comportamientos sociales que fomentan la actividad sexual y los embarazos de las jóvenes. También se debe dirigir la acción hacia los que tienen la responsabilidad educativa (familia, maestros). Entre las medidas generales es necesario trabajar sobre la educación de la responsabilidad sexual y el poner a disposición de los jóvenes medios de control de fertilidad. La puesta en práctica de medidas particulares, destinadas a ciertos grupos de adolescentes más concretamente expuestos al riesgo de la concepción y de embarazo, supone que se detecten los sujetos o grupos de alto riesgo. Este esfuerzo puede ser concebido de forma distinta según el grupo. A parte de estas estrategias es necesario un cambio de mentalidad con respecto a los jóvenes dándoles a estos las responsabilidades sociales que les permite su desarrollo biológico.
2. Prevención secundaria: acciones encaminadas a limitar la gravedad del problema que ya se ha iniciado. Este supone cuando el embarazo ya se ha iniciado la continuación del embarazo hasta su término. Se debe asegurar una evolución satisfactoria del embarazo para el equilibrio psíquico de la madre; preparar el nacimiento; aportar una ayuda a las familias de los jóvenes padres, al mismo joven padre si se conoce y está decidido asumir su paternidad.
3. Prevención terciaria: consiste en el conjunto de medidas que cuando el fenómeno ya se ha producido, tiene por finalidad limitar sus consecuencias a largo plazo así como las secuelas y reincidencias. En este aspecto implica medidas adoptadas para asegurar el futuro del niño y de sus padres y evitar el advenimiento de nuevos embarazos no deseados
En el nivel de prevención primaria son sumamente importante medidas educativas a nivel sexual, como ya se menciono, para lo cual es necesario tener en cuenta que los profesionales encargados de esta formación cumplan con las siguientes características:
 Un profesional bien informado, orientador, que le brinde confianza.
 Un profesional que tenga resueltos y sepa manejar sus propios conflictos sexuales, éticos, religiosos o morales, para que no interfieran en la orientación del adolescente.
 Que tenga un enfoque integrativo (cuerpo-espíritu-mente-sociedad) en lo que se refiere a sexualidad.
 Que respete los principios básicos de educación dirigida a los adolescentes: con acción participativa del propio joven, con enfoque individual, familiar e institucional; que hago énfasis en cambio de actitudes y comportamiento.
 Que respete los principios de confidencialidad, consentimiento, pudor y dignidad del paciente (con las excepciones indicadas en la Ley de Ejercicio Médico y Código de Ética Médica).
 Un profesional que estimule la reflexión y promueva comportamientos más elevados en el orden moral.
BUENO, ahora que conocemos los peligros del embarazo en los adolescentes es necesario que tengas en cuenta los siguientes. Un embarazo es lo más maravilloso que le puede suceder a la mujer o pareja siempre y cuando estén preparados para hacer frente a este desafío el cual consiste en ni más ni menos que crear y educar a un nuevo ser que piensa y siente como tú, si eres mujeres el momento cumbre dentro de tu desarrollo como tal con estas palabras te decimos que tu puedes ser madre solo tienes que elegir el momento más adecuado en el cual tu hijo no sea solo el producto de un momento loco o de placer sino el fruto de el amor y la unión de dos personas que se aman y por ende amaran a su hijo, piensa sobre qué edad tienes si ya puedes hacerte cargo de alimentar a tu hijo de proporcionarle los cuidados necesarios para desarrollarse adecuadamente o “serán tus padres lo que lo harán también”

Amor versus placer
Es importante para el adolescente distinguir la diferencia entre lo que es el amor y el placer.
Quien desea sexo sólo busca placer, ese es su único fin, ese es su mayor objetivo. Estas personas en su mayoría se camuflan bajo el ropaje de la galantería, son muy formales, fingen estar interesados en la persona de la cual desean obtener sexo y utilizan cualquier tipo de estrategia para obtener eso que tanto desean.
Cuando su víctima hace difícil la consecución de su fin último y cuando el deseo de tenerla es muy fuerte, son capaces de permanecer por algún tiempo hasta que consigan lo que tanto anhelan. Otros, sin embargo en vista de que no obtienen lo que buscan simplemente abandonan su tarea y buscan en otra parte. A la falta de sangre, las sanguijuelas desaparecen.
Son artistas del encanto, saben seducir, saben llegar al corazón de quien desean profundamente hasta que logran su cometido. Cumplido su propósito desaparecen como las sombras cuando llega la luz. Quien desea sexo sólo busca placer, ese es su único fin, ese es su mayor objetivo. Estas personas en su mayoría se camuflan bajo el ropaje de la galantería, son muy formales, fingen estar interesados en la persona de la cual desean obtener sexo y utilizan cualquier tipo de estrategias para obtener eso que tanto desean.
Porque al amor verdadero (Felicidad) se llega desde la atracción (Placer) y el enamoramiento (Encanto). Aunque es el amor el que da sentido a la atracción y el enamoramiento. Y saber enamorarse muchas veces de la misma persona, sentirse atraída por ella, garantiza el éxito de esta aventura, que requiere de nuestra inteligencia, voluntad y libertad.
Pero, si como dicen los expertos, “el placer es buscado como satisfacción de las necesidades del individuo, el acto sexual pierde su valor esencialmente humano”.
Pretender llegar a la felicidad partiendo del placer sexual o de las sensaciones es un engaño, una de las primeras trampas con las que nos encontrarás al confundir la pasión con el amor. Creer que amamos cuando sólo deseamos nos lleva a primar el simple placer físico, momentáneo y fugitivo, que deja un poso de insatisfacción. Porque la satisfacción sexual es en realidad sólo una parte, y quizá la más pequeña, de la alegría de la entrega sexual en cuerpo y alma propia de la entrega total del amor verdadero.

CONCLUSIÓN

En este trabajo vemos la importancia de la educación sexual tanto en el colegio como en el núcleo familiar, vemos que la libertad sexual implica una gran responsabilidad personal frente a las consecuencias de nuestros actos. En nuestra sociedad vemos que los embarazos en la adolescencia van en aumento y es necesario no cerrar los ojos a esta realidad, uno de los factores mas importantes para no enfrentar este tipo de situación es la comunicación con los padres, profesores y profesionales de la salud. La fecundidad de adolescentes conlleva riesgos e implicancias, no sólo desde la perspectiva de salud pública, sino también de tipo económico y social, para las madres adolescentes, sus hijos y la sociedad en general. La fecundidad de las adolescentes constituye así un aspecto de vital importancia y de preferente atención para los programas de salud reproductiva, de una parte por lo específico de sus demandas bio-psico-sociales, relacionadas con la identidad sexual y los cambios anátomo-fisiológicos vividos en esta etapa de la vida y, por otra, porque estas demandas se viven en un contexto de escasa información y educación y poca accesibilidad a servicios de consejería y salud especializados.
Es por eso que nosotros pensamos que La mejor forma de prevenir los embarazos adolescentes es a través de una buena educación sexual, algo que debe comenzar en la familia. Ello incluye informar los adolescentes de los cambios fisiológicos y psicológicos que se producen en esa etapa de la vida, del despertar del deseo sexual, y explicarles que es un hecho natural pero que es necesario aprender a regular y controlar para que las consecuencias de un comportamiento irresponsable no acabe afectando a toda la vida presente y futura del joven.
Sin duda, el papel de los padres es vital. La comunicación con los hijos debe ser abierta, con libertad de preguntas y con respuestas basadas en la sinceridad; con confianza, pero al mismo tiempo otorgando al tema la trascendencia y el rigor que requiere. Del modo en que los padres enfoquen y expliquen la sexualidad al hijo/a dependerá en gran parte la visión y las actitudes que el hijo tendrá sobre la misma.

[i]BIBLIOGRAFÍA:
[i]
Revista Tarjeta Naranja, 2009, “Embarazo precoz en Salta”.
Dra. Mónica Gelsi Ginecóloga, http://www.saltabebe.com.ar
Diario La Nación, Embarazo Precoz.
Mabel Bianco y Cecilia Correa, autoras de la publicación “La adolescencia en Argentina, sexualidad y pobreza”.
Aumento de madres precoces Dra. Mónica Gelsi Ginecóloga, Sexóloga Responsable en Salta del Plan Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable
Sociedad Argentina de Ginecología Infanto-Juvenil (SAGIJ

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