Biblioteca OnlineDerechos Sexuales y Reproductivos

Matrimonio entre personas del mismo sexo

Dr Exequiel Niewolski
Director Científico de AASES

Antes de darle una opinión en este sentido, creo que sería justo y honesto decir de qué lado estoy dando la opinión, con respecto a la unión civil de personas del mismo sexo, me parece y mi opinión es que es correcto, que es justo que se puedan casar y juntos gozando de todos los derechos que un matrimonio tiene.
El marco legal es el siguiente: Actualmente la ley no coloca ningún tipo de impedimentos o restricciones para que cualquier persona soltera, independientemente de su condición sexual pueda adoptar un niño, siempre y cuando cumpla con todos los requisitos necesarios para la adopción, sin embargo los matrimonios tienen prioridad en el momento de la adopción ante una persona soltera.
Entonces discutir si se permite o no se permite adoptar a personas homosexuales o heterosexuales es discutir sobre algo que ambos desde hace ya muchos años se puede realizar sin inconvenientes y en el marco de la ley.
Hoy por hoy cualquier persona en la Argentina puede adoptar niños, ya sea su orientación sexual homosexual o heterosexual, pero solo los heterosexuales puede hacerlo como pareja, los homosexuales pueden hacerlo pero solo como individuos y no como pareja.
Por otro lado si uno o ambos padres ya sean biológicos o adoptivos que ya ejercen la custodia de un menor se declarasen homosexuales la justicia no puede quitarles la patria potestad por esto, ya que la orientación sexual de los padres no los habilita, ni los inhabilita como buenos o malos padres ante la ley.
Es verdad que la ley hoy no contempla la adopción de matrimonios homosexuales porque hasta ahora el matrimonio entre personas del mismo sexo no está permitido.
Si se aprueba la ley de unión civil de personas del mismo sexo, al poder casarse y por ende tener los mismos derechos que los matrimonios heterosexuales, tendrían también las mismas prioridades que los matrimonios heterosexuales para adoptar, es este el marco en el que tendría que encararse la discusión en realidad
Mi criterio personal, es que al momento de dar en adopción a un niño, lo que la ley debería fijarse es en la capacidad de él o los padres (independientemente de su orientación sexual) de darle al niño la contención, los cuidados necesarios, educación, de darle pautas cívicas, éticas y morales para que el niño pueda desempeñarse correctamente como individuo en sociedad y por sobre todas las cosas de darle afecto y amor. Ninguna de estas cosas tiene relación con la orientación sexual de los padres.
Muchísimas personas de todas las orientaciones sexuales, sanas desde todo punto de vista, correctas moral, ética y civilmente, han sido educadas por personas homosexuales, probando así que el correcto ejercicio de la paternidad no depende en absoluto de la orientación sexual de los padres.
Si los padres de un menor, ya sean estos biológicos o adoptivos se declarasen públicamente como homosexuales, esto en nada habilitaría a la justicia para retirar, suprimir o impedir la custodia de un menor así como también el hecho de tener una pareja del mismo sexo en nada habilita a la justicia a retirar o impedir la patria potestad de ese niño.
Es válido también aclarar que si los padres de un menor (ya sean homo o heterosexuales) se comportan de manera incorrecta o indebida, ya sea porque violan la ley o porque presentan conductas moral o éticamente inapropiadas pueden ser sancionados retirándoseles la custodia o la patria potestad de los menores ya sean hijos biológicos o adoptivos.
Entonces simplemente estamos discutiendo si al momento de adoptar, las parejas que han demostrado ser idóneas, correctas y que han pasado por todos los controles que les impone la actual ley de adopción, si a estas parejas les corresponde el mismo nivel de prioridad ante la ley ya sean parejas heterosexuales o homosexuales y si las parejas homosexuales pueden o no adoptar como pareja. Ya que de no aprobarse la ley las personas homosexuales igualmente podrían seguir adoptando como hasta ahora, solo que no como pareja, sino como individuos solteros.
Hay quien tiene un proyecto en contra de personas de un mismo sexo y hablaba de los riesgos, primero dijo físicos y después aclaró psicofísicos, de un chico que es adoptado por una pareja homosexual. Yo respeto profundamente las opiniones de los que no comparten la propuesta del matrimonio para personas del mismo sexo, justamente este proyecto se debate para tratar de conciliar opiniones, para sumar puntos de vista, para integrar y no para restar.
Justamente se debería trata de cumplir con uno de los propósitos de la justicia Argentina de no discriminar, de darles a todas las personas, sin importar el color de piel, la religión, la orientación sexual o el sexo biológico las mismas oportunidades, los mismos derechos y las mismas responsabilidades ante la ley.
Sobre este tema hay muchos estudios grandes hechos sobre niños adoptados por parejas heterosexuales y homosexuales, y hasta ahora no se pudo encontrar en ningún estudio serio ninguna prueba científica que nos indique ciertamente que la orientación homosexual de los padres pueda perjudicar la formación, la educación o la crianza de un niño, tampoco existe ninguna prueba de que la orientación sexual de los padres pueda cambiar la orientación sexual del niño.
Sobre la homosexualidad cabe recordar que tanto las leyes Argentinas como todas las organizaciones mundiales de salud, reconocen que no son personas enfermas ni dañadas en ningún sentido, no son personas raras, ni son personas peligrosas, son simplemente personas normales con plena potencialidad de ser padres, esposos, hermanos, etc. Por otro lado la orientación sexual no hace a las personas exhibicionistas, ni promiscuas, ni obscenas ni nada que se le parezca, asociar homosexualidad con exhibicionismo, promiscuidad u obscenidad es un error, es discriminación, es homofobia y esto sí es un delito.

Los comentarios están cerrados.